martes, 21 de marzo de 2006

EMBOTELLADOS



Así está parte de nuestra flamante juventud española: perfectamente embotellada, etiquetada y empaquetada. Lista para consumir y consumirse. En perfecto estado de cóctel con alcohol. Si es que da una alegría verla tan contenta, dicharachera, despreocupada, inocentona y cachonda….


Tenemos lo que tenemos (una parte, ya digo, aunque no pequeña). Preocupadísima en acudir como masa borreguil allá donde unos cuantos cabecillas les citen para emborracharse, dejar el lugar hecho una asquerosidad y pasárselo en grande. Porque divertirse cantidubi sólo es posible de una manera: dándole al canuto y a la litrona. Muchos no conocen otra forma más sana de pasárselo bien. Ni se la imaginan. La culpa, claro, es de sus mayores, porque aquí la culpa de nuestras vergüenzas y desvergüenzas las tienen siempre otros. Hablamos de gente que en muchos casos estudia en la universidad. O sea, de personal un poco “escogido”, que ha pasado varios lustros con las posaderas en un pupitre intentando aprender algo, coger una cultureta, adquirir unos modales…. Vano esfuerzo. Ya la universidad no sólo es una perpetua fábrica de parados, labor en la que lleva opositando mucho tiempo, si no una fábrica también de maleducados.


Podrían preguntarles a sus papis cómo se divertían ellos cuando tenían su edad, con escasísimos medios económicos y la moral carpetovetónica imperante para la que casi todo acto placentero era pecado mortal. ¿Pueden imaginarse que la vida era posible sin la televisión, sin el móvil, sin la ginebra, sin el coche y sin monstruosas y aborregadas reuniones? Ay, esa imaginación que ya vuela menos que un pájaro enjaulado. O embotellado, que viene a ser lo mismo. Más no hagamos leña del árbol que ni siquiera llegó a caerse porque nunca se levantó. Afortunadamente hay otra parte muy importante de juventud (que nunca sale en las telecacas porque nunca monta numeritos espectaculares), que estudia, trabaja y se divierte de manera más civilizada y saludable. Espero que ésta sea la que el día de mañana nos saque las castañas del fuego a los que quedemos ya estrujados y explotados por años de currelo y de experiencia. Porque como el porvenir dependa de estas pandillas de alcohólicos potenciales, lo llevamos claro.


Igualico, igualico que la Francia esa que nos saca cientos de kilómetros de ventaja en muchos órdenes de la vida. Andan allí los estudiantes liados con su rechazo a los contratos porca-miseria y los despidos automáticos que los señoritos gobernantes quieren endilgarles. Y mientras que se juntan por miles para poner patas arriba Paris y lo que haga falta, por las Españas del desmadre y el todo vale, caminan sus homónimos de edad (que no de formación ni de compromiso) dándole al frasco Carrasco. A los que ya no somos jóvenes, pero una vez lo fuimos y no hicimos el imbécil de manera tan sonada y gratuita, siempre nos quedará Paris. Menos da una piedra o una botella de ginebra garrafera, o sea, de matarratas.

viernes, 17 de marzo de 2006

LOS LUGARES QUE NUNCA VISITAN



Señalaba en el comentario anterior que tienen nuestros politiquillos de salón y desbarre una afición desmedida al engaño y, entre otras cosas, a aparentar lo que no son. No hay personaje que tenga una pequeña cuota politiqueril de poder que no haga unos cuantos viajecillos al año al extranjero, normalmente a países más empobrecidos que el nuestro, para darse una pátina de solidario, benefactor de la humanidad y hombre o mujer entregado a la causa de ayudar al prójimo, especialmente si éste vive a miles de kilómetros, está medio muerto de hambre o miseria y no le va a plantear más problemas que afear las afotos que oportunamente se hará para el recuerdo, previo pase por los principales medios de comunicación adictos, que las publicarán realzando las virtudes benefactores de nuestro viajero/a.


Hace unos días la vicepresidenta De la Vogue ha andado por varios países africanos practicando esas frecuentísimas labores humanitarias de dar amor al pobre, algo de pasta y hacerse muchas fotos de familia. La señora de Aznar, concejala de Madrid, también acaba de viajar por unos cuantos pueblos harapientos, pero de la Latinoamérica deprimida. Todos, sean jerifaltes nacionales, autonómicos o locales, acaban escapándose a la menor ocasión para hacer turismo caritativo y fotogénico, con el pretexto de una escuela que van a construir en Cuba, una camioneta que regalan a Kamandú o un pingüino a los saharauis para que hagan sopa con él. Allá que van todos con una escolta reluciente (para que los pordioseros vean que son gente importante) formada por gentes del partido, a veces hasta de la oposición (en estos temas hay plena comunión de ideas y amistad), periodistas, cámaras, retratistas, etc.


Lo que nunca se atreven a hacer los muy mamoncetes es a emprender ese mismo viaje pero sin salir de las Españas. ¿Para cuando un viajecito a la barriada de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, donde por no entrar ni entra la policía? ¿O al pozo del Tío Raimundo en Madrid? ¿Cuándo una visita intercultural al Ejido almeriense, al barrio barcelonés de la Mina o al malagueño de Palma-Palmilla? Es en estos lugares (hay otros cientos en España) donde la pobreza, la miseria, la droga, la delincuencia y la podredumbre humana y material alcanza cotas a menudo más salvajes que esos pobres países africanos, asiáticos o hispanoamericanos donde tan a menudo acuden a darse un baño de solidaridad y bonhomía nuestros prohombres y promujeres de la política banal. Claro, allá por Mozambique, o Perú o la India nadie los conoce, nadie les hace preguntas comprometidas ni les pide soluciones o les cuestiona su acción de gobierno o qué hacen por mejorar aquello. Así que, hagan todo el turismo que quieran por esos países deprimidos, pero tengan el coraje y la bondad de empezar por su propia casa. Sean menos hipócritas y más responsables. Porque de la situación de nuestros barrios y pueblos deprimidos (los hay a manta) ustedes sí que tienen cierta responsabilidad por acción u omisión. Y si, en todo caso, quieren exportas limosnas y caridades háganlo con la modestia y oscuridad de los auténticos benefactores de la humanidad. Es decir, en silencio, sin fotos, cámaras, séquitos ni disfraces de un par de horas. Menos espectáculo folklórico y más vergüenza torera.

martes, 14 de marzo de 2006

MENTIROSOS COMPULSIVOS



Es patética la poca vergüenza y la falta de escrúpulos que muestra nuestra clase política, dirija u oposite en cualquier gobierno, cortijo o chiringuito. Sostener lo contrario de lo que se hace, decir hoy blanco y mañana negro, acusar sin pruebas y defenderse mediante el insulto, presumir de lo que no se tiene, contar milongas que nadie cree, meterse el parné en el bolsillo sin el más mínimo rubor ni embarazo… Estamos (ahora que se cumple su mitad) en la legislatura más embustera de todas las habidas hasta ahora.


Echo un vistazo al periódico de los últimos días y a la prensa digital de hoy mismo y es que dan ganas de mandarlos a todos al vertedero, si es que ya no están en él. Veamos unos cuantos ejemplos la mar de ilustrativos.


Mientras que más de la mitad de los españoles afirman que “no saben lo que en realidad pasó el 11-M”, la vicepresidenta del gobierno, llamada de la Vogue, afirma sin que se le mueva una arruga del careto: “Se sabe prácticamente todo sobre el terrible atentado”. O la mitad de los españoles son idiotas o la señora Rotenmeyer del gobierno zapateril es listísima. Puestos a escoger, cualquier mente medianamente lúcida lo tiene claro, pero al revés.


“El Consejero de Turismo de la Junta de Andalucía culpa a la lluvia del mal arranque del año para el turismo”. Y lo dice cuando en estos meses apenas ha llovido… Una de dos: o sólo llueve para el Consejero o el resto de los andaluces es que no sabemos lo que es la lluvia. Francamente: la existencia de ocho millones de analfabetos andaluces es poco creíble.


“Si hoy se celebrasen elecciones generales las ganaría el Partido Popular” fue la parida que soltó hace unos días el secretario general del PP, un tal Acebes. No se conoce ni una sola encuesta que lo avale. ¿Será que don Angelito también ejerce de vidente en sus horas libres?


El Ministro de Exteriores, un tal Moratinos, acaba de poner como “modelo de fomento de la tolerancia y el dialogo” a Qatar. O sea, un país donde gobierna una dinastía absolutista, islamista, donde no hay libertad de expresión ni de prensa o de asociación. Amnistía Internacional ha denunciado en sus últimos informes que allí se tortura a mansalva y que hay miles de presos políticos. La mujer tiene prohibido participar en la vida pública. Conclusión: o Moratinos tiene una idea de la tolerancia y el diálogo político muy sui generis o le gusta demasiado el tintorro en las horas de trabajo. O las dos cosas…. Por ejemplo, “no cree alarmante la llegada masiva de pateras a Canarias”. Hoy arribaron 331 inmigrantes y hay miles esperando en las costas de Mauritania. ¿En qué cantina o taberna estudió el camarada Moratinos?


“El Gobierno vasco afirma que encarcelar al batasuno Otegui sería un sinsentido jurídico y una estupidez política”. Aquí la única estupidez política es que ese terrorista ande por la calle más tranquilo que un ocho, pese a ser uno de los jefes de ETA y el líder de un partido político ilegal por violento y facistoide. Por la misma razón a todos los criminales de raíz política (como el recientemente fallecido, el serbio Milosevic) habría que dejarlos en paz, con pensión vitalicia y copa más puro. Estos tipos del gobierno vasco sí que son un sinsentido por mucho que asistan a misa los domingos y los días de atentado etarra.

viernes, 10 de marzo de 2006

CIUDADANOS DE CATALUÑA



Acaba de constituirse un nuevo partido político: “Ciutadans de Catalunya/Ciudadanos de Cataluña”. Hartas muchas personas de mi querida y admirada Cataluña de no sentirse representados por ningún partido político (todos son tremendamente nacionalistas, excepto el PP que no se sabe a qué juega), han decidido constituirse en partido –con lo difícil que es la cosa- para defender la voz de los catalanes que piensan que lo primero son los ciudadanos y las personas en vez de las gaitas de “la nación”, la “singularidad” o el “caga tió”. Los singulares y los plurales son los seres humanos, que nacen, crecen, se reproducen y mueren en donde pueden, en donde caen o en donde les dejan y nos los terruños o los cortijos.


Para que el arranque cuaje eran precisas algunas gentes con las ideas bien amuebladas y con la valentía suficiente para enfrentarse a todo un sistema nacionalista formado por partidos, medios de comunicación y los miles de paniaguados que comen del mismo. Gracias a Arcadi Espada, Boadella, Felix de Azúa, Francis de Carreras, Felix Ovejero, Vázquez Rial y muchos más, el invento ha comenzado a rodar y ojalá no pare y se lleve por delante a tanto sacamantecas político y mediático que está engordando la panza y flaqueando el cerebro por pensar sólo con una parte del mismo. Hace unos días “Ciutadans de Catalunya” hizo su presentación oficial en el teatro Tivoli de Barcelona, pese a todas las zancadillas que les han puesto y que les van a seguir poniendo los meapilas del “somos una nación”. Y es que para los medios oficiales de Cataluña, el nuevo partido no existe. Hay que ningunearlo como sea, por si acaso nos quita el pan que ganamos en el pesebre del Tripartito o en la Leal Oposición. Además, que no se sabe qué hacen estos “intelectuales” metiéndose en la mierda de la política. “Para ese trabajo sucio ya estamos nosotros”, afirman los unos y otros, sin caérseles el hormigón armado del careto.


Recomiendo especialmente la lectura del discurso de Arcadi Espada del otro día. Ahí está contenido, con bastante humor (¡el humor, algo desaparecido de nuestros políticos infames!), un pequeño ideario de lo que pretende “Ciudadanos de Cataluña”: el ennoblecimiento de la política, la sutura de la herida abierta por los partidos nacionalistas catalanes y el resto de España, el arramblar con conceptos e ideas obsoletas y absurdas como la de “nación cultural” y acabar con la obediencia y la intimidación existente desde el sector nacionalista. Buena suerte, amigos y ojalá vuestra lucha y ganancia de futuras cotas de espacio público para los desposeídos del nacionalismo, se traduzca en alternativas semejantes en otras regiones españolas (pienso en Andalucía, por ejemplo) donde el problema nacional no existe pero sí el del control absoluto de todos los estamentos sociales por parte de los gobernantes. Falta aire y sobran sinvergüenzas escondidos detrás de siglas ya tan poco gloriosas como PSOE o IU. (Los del PP, como en Cataluña, tampoco se sabe a lo que juegan). Si falláis o los ciudadanos más concienciados pasan de vosotros, se habrá acabado una de las pocas esperanzas que restan de convivir en paz y tranquilidad en ese cortijillo llamado Cataluña. Duro y andavant.

martes, 7 de marzo de 2006

¿EL LUTE CAMINA DE NUEVO?



Ya no te puedes fiar de nadie. Ni siquiera de esos mitos que permanecían anclados en nuestra memoria y que ahora, como pesadillas siniestras, nos ofrecen la cara más amarga. Hablo, por ejemplo, de “El Lute”. Un mito de película originado en la dictadura franquista: empezó robando gallinas y siguió con diversos atracos. Condenado a muerte. Dos fugas espectaculares de la cárcel y 97 causas que le suponían una pena de más de un millar de años. Con semejante historial, en esta época hubiera sido considerado un chorizo más. En aquellos años sórdidos, en que nadie escapaba al férreo control gubernamental y policial, Eleuterio Sánchez fue considerado un héroe por todos aquellos incapaces (eran muchísimos) de plantarle cara a Franco. En 1981, con la amnistía política de la democracia nuevamente renacida, El Lute salió a la calle. Convertido en otro hombre para refrendar la mitología. De analfabeto había pasado a ser abogado, a saber expresarse de maravilla y a representar uno de esos pocos casos en que alguien cambia para muy bien tras estar encerrado entre rejas durante una larga temporada. Escribió algún que otro libro, dio conferencias, coqueteó un poco en la política sin comprometerse mucho y los tíos del cine le hicieron un homenaje mediante el correspondiente film.


Pasó el tiempo y de don Eleuterio casi nadie decía ni pío, salvo que venía ganándose la vida muy bien por lo que posee un importante patrimonio. Hasta que hace unos días los periódicos nos daban la desagradable sorpresa: “Detienen al “Lute” y dictan una orden de alejamiento al denunciarle su esposa por lesiones”. La violencia doméstica no escapa ni a las estrellas modélicas de la reinserción social. Pese a la orden de alejamiento (una estupidez judicial que no sirve absolutamente para nada), la mujer de “El Lute” -con buen criterio- se ha refugiado en un piso de acogida en vez de en alguna casa familiar ofrecida por su famoso marido, de quien cuentan las crónicas que llegó a amenazar a la abogada de su ya expareja, presentándose ante el magistrado con la frase que suelen usar todos los desgraciaos que se creen algo importantes: “usted no sabe quién soy yo”. Lo único importante es que Eleuterio vuelve a las andadas y esta vez los tiempos juegan en su contra. Como no dé síntomas rápidos de arrepentimiento o aclare muy bien las cosas, mucho personal lo va a borrar definitivamente de la mitología de aquellos oscuros años para enviarlo al cuarto de las ratas. Lugar donde van a parar esos machos cabríos que maltratan a sus mujeres porque se creen que les pertenecen como si fueran una silla o un televisor. Hay que tenerlos mal puestos para ir así por la vida…

viernes, 3 de marzo de 2006

PERDIENDO EL NORTE



Ahora les ha dado a algunos mozuelos y mozuelas por usar el móvil para limpiarse el trasero. Es decir, para utilizar dicho instrumento –teóricamente de comunicación- como grabador de sus peleas o, todavía peor, para registrar las agresiones a indigentes o gente indefensa con objeto de presumir luego en la pandilla y en el interné de dichas gracias y burradas. Estos hechos no son si no la punta del iceberg que refleja que algo huele a podrido en un sector cada vez mayor de nuestra juventud. Hablaría de “fascismo juvenil” si no fuese porque la palabreja les suena a chino. Hablaría de “jóvenes canallas” pero el adjetivo parece que les encanta y eleva la autoestima. Quizás les vendría mejor lo de “violentos descerebrados”, aunque seguro que les traerá al pairo. Bah, dejémoslo. Mientras los políticos y dirigentes sociales se masturban todos los días en los abalconados salones con las grandes palabras de siempre (solidaridad, libertad, democracia, igualdad, paz…), en las calles, carreteras y descampados cada vez hay más estiércol humano autosatisfecho y asnalfabeto que sólo funciona a golpe de SMS o email. Basta que las teles agiganten cualquier fenómeno o anécdota (así comenzó el uso torticero de los móviles) para que días después la cosa se convierta en una moda. Y es que la amplificación mediática, cuando sólo busca el sensacionalismo y el morbo, acaba sacando a la luz estos a pequeños monstruos que estamos cultivando a golpe de desnortada educación y escaso control familiar.


Qué pena que el enorme potencial que trae la técnica lo estemos tirando literalmente a la basura, retrocediendo a pasos agigantados de nuevo hacia la barbarie. Pero así funciona la historia: hoy estás arriba y mañana abajo. A lo peor es que estos gachupines tienen demasiado de todo y lo que les hace falta es un poco de hambre, ganarse a pulso la libertad que no han conquistado y aprender un poco de nuestro pasado. Con este percal, adivina tú en qué escaso tiempo nos van a merendar bien merendados los que se hacinan al otro lado de la valla esperando la descomposición moral y física de nuestra “hermosa” civilización para poder echarse algo de comer en el gaznate. Yo que ellos ya me estaría frotando las manos. ¡Adelante, que todo el monte va a ser pronto orégano!

martes, 28 de febrero de 2006

ROMERO, EL PASQUINERO



Hacía tiempo que no sabía nada de Antonio Romero, diputado de IU con muchos trienios a sus espaldas (varias legislaturas anduvo por el Congreso de los Diputados) y miembro actual de la Mesa del Parlamento Andaluz. La última hazaña que le recuerdo fue verse en los juzgados acusado de arrear un mandoble a un ciudadano que tomaba unas cañas en un bar, al que don Antonio y un grupo de piquetes fueron para “informar” que tenía que echar el pestillo al negocio aquel día porque había huelga y las huelgas están para cumplirse a rajatabla y sin miramientos si las convoca IU.


Cuando el Puñetas le creía durmiendo la siesta en su kioskillo del Parlamento, por el que cobra la respetable cifra de 85.571,26 euros anuales, el otro día volvió a las andadas de sus ya clásicos numeritos dedicándose a repartir en el Parlamento –como si aquello fuese un mercado de abastos- unos pasquines con el titular de “la derecha de ayer y hoy: 1932-2006”. En ellos explicaba nuestro desilustrado que en 1932 la derechona de entonces ya vociferaba esto: “¡Español! ¡Guerra al Estatuto catalán” y planteaba un boicot a los productos catalanes. Según él, lo mismo que hoy.


Antoñico ha dicho que lo suyo es pura y llana libertad de expresión como diputado pues leyó en el pleno el pasquinazo y luego repartió ejemplares al resto del diputaje por si más de uno no se había enterao. ¿Anécdota, morancada, estupidez o simplemente que este hombre da lo que tiene? Pues las cuatro cosas juntas. Ahora sólo hace falta que los del PP saquen pasquines sobre las maravillas que la izquierda cometía por los años 30 y que luego pasemos de las palabras a los hechos, primero recurriendo a los pistoleros de uno y otro signo y luego acabando por sembrar la semillita de una nueva Guerra Civil. Es seguro que el inconsciente del Romerín no pretende llegar a tanto, pero por cosas más tontas que un pasquín del año la pera –pongamos una caricatura de Mahoma- se está liando la que se está liando en medio mundo. Antoñito, dedícate a dormir la siesta en el escaño y a cobrar, que así serás más eficaz y cumplidor que repartiendo pasquines del año catapún, pum, pum.

viernes, 24 de febrero de 2006

23-F: TODOS EN EL SUELO



Acaban de pasar 25 años y un día desde aquel 23 de febrero en que un zumbao con tricornio asaltaba el Congreso de los Diputaos pegando tiros y ladrando al grito de “¡Todos al suelo!”. Y los allí presentes se fueron todos al suelo. Cagaditos de miedo, temiendo por sus vidas aunque sus vidas en aquellos momentos eran la soberanía popular, la resistencia ante la barbarie y la estupidez representada por aquel pelanas con bigote y una cuadrilla de titiriteros acompañantes. Sólo hubo tres representantes del pueblo que supieron mantener la vergüenza torera y la gallardía personal: Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, al que los allí presentes venían poniendo zancadillas todos los días (incluida la gente de su partido); el general Gutiérrez Mellado, demostrando que en las fuerzas armadas hay gente que vale un potosí y que los tiene bien puestos y Santiago Carrillo, ese pedazo político que en todos los líos en los que se ha metido en su vida ha sabido salir con el cigarrillo incólume en la boca.


Sólo tres tipos supieron mantener el tipo. El resto, en el suelo como las colillas. Y los que no andaban por el Congreso, sobre todo los que pastaban cerca de las fronteras francesa, portuguesa y marroquí, preparando a toda leche la patera, el coche y la mochila. Con la valentía por bandera. La misma que ahora han enarbolado en una declaración institucional para mentir farisaicamente diciendo que aquel chapucero golpe de Estado lo pararon ellos, los ayuntamientos, los sindicatos y la madre que los parió. El Rey, no, que estaba esquiando en Baqueira y cuando se enteró ya se le había pasado el arroz.


Si son capaces de mentir tan burdamente con hechos que más de medio país vivió en directo, ¿qué no serán capaces de hacer contando batallitas sobre la Guerra Civil, la España de los Reyes Católicos o las reuniones a escondidas sobre el Estatut, la ETA o la dichosa OPA? Oiga, en el suelo como las colillas. Todavía siguen ahí.

martes, 21 de febrero de 2006

EL HISTORIADOR QUE NO SABE HISTORIA



El otro día un fulano que dice ejercer de historiador (Irving es su nombre) fue condenado a tres años de prisión por un Tribunal de Viena por haber negado la existencia de las cámaras de gas y el Holocausto judío. Incluso llegó a afirmar que Hitler había protegido a los judíos.


Como en Austria no tienen la Justicia pachanguera y verdulera que tenemos en España, lo han declarado culpable. En Alemania tiene prohibida su entrada y en algún otro país igual de serio. Y es que hay que echarle morro y desvergüenza al asunto. Uno podría comprender que alguien justifique un hecho como el extermino de los judíos. O que disminuya su importancia. O que lo banalice. Pero lo que nadie en su sano juicio puede comprender es que se niegue una realidad histórica de la que hay pruebas por tierra, mar y aire. Es como si el tal Irving dijese que la Segunda Guerra Mundial no existió o que es un cuento chino el bombazo nuclear a Hiroshima.


Esta negación de la historia realizada por un historiador de profesión no es una metáfora o gilipollez. Es, simplemente, la constatación de que los mayores farsantes históricos se encuentran entre miembros de dicha profesión. Como cuando hace unas semanas, y en el ámbito pueblerino del Estado español, el historiador Santos Juliá escribía en EL PAIS que “Blas Piñar ha resultado ser un bendito de Dios al lado de Acebes”. Hombre, don Angelito no es precisamente San Zapatero, pero de ahí a compararlo con el líder ultraderechista de la extinta Fuerza Nueva…


En fin, que hay tanto ciego por el mundo de la historia de los historiadores que podría crearse una rama especial de la ONCE con derecho a sorteo del Cuponazo Mentiroso. Atentos a la película porque quizás dentro de unos años, algunos nos venderán que ETA nunca existió. Vamos, que –como ha dejado escrito el tontoelhaba del Invirg- el autor de las muertes atribuidas a la banda fue el tifus y nada más que el tifus.

viernes, 17 de febrero de 2006

DEMASIADOS CERDOS Y CHORIZOS



Viendo la que está cayendo por las Hispanias de un tiempo a esta parte, piensa el Puñetas que en vez de estar conjuntando una gran “sociedad” estamos formando una enorme “piara”. Por fortuna, todavía la mayoría del paisanaje conserva los genes del humanoide primigenio, pero cada vez más la confusión y la mezcolanza genética están derivando hacia especímenes más cercanos a la genealogía cerdil que a la del homo sapiens. A ello contribuye no sólo el desnortamiento general, creado y amamantado por los medios de incomunicación, sino también la ineficacia de un sistema educativo incapaz de amansar a las fieras y de un sistema político, económico y judicial que se basa en una máxima exclusiva: “coge el poder y el dinero y corre”. Y que es excesivamente complaciente con el mentiroso, el ladrón, el asesino y la basura.


Hace unos días más de cinco mil mozalbetes, la mayoría estudiantes universitarios, se reunieron improvisadamente en la Sevilla “que no se pué aguantá” para celebrar el fin de los exámenes de febrero tomando alcohol hasta reventar dejando –de paso- las calles y jardines del barrio tomado al asalto como un corral donde hubieran pacido cinco mil cerdos de la estirpe ibérica. Con una diferencia: los pobres animales dan al final de su vida unos jamones de chúpate los diez dedos, mientras que estos cerdos a dos patas no darán ni una raquítica chuletilla o lomo embuchao. Más que en la Universidad parece que estudien en una dehesa y más que leer libros parece que coman bellotas. Y no es que este botellón sea una excepción. Es un hecho cotidiano todos los fines de semana, pero de vez en cuando se permiten uno extraordinario. Tiene bemoles la cosa.


Si pasea por cualquier antro llamado “ciudad” verá usted que no hay pared limpia de pintadas, farola a salvo de papeles anunciando todo tipo de cosas, aceras enmierdadas con la ídem de esos/as cerdícolas que suelen ir con un perrito faldero a su diestra o siniestra. Si mira hacia arriba, vidente será si logra ver las estrellas con tanta polución y cacurria como tiene el aire que respiramos. No digamos la cantidad de basura que producimos diariamente y que echamos al contenedor, sin olvidar los kilos que nos metemos entre desayuno, almuerzo, merienda y cena. Así andamos, que ya somos el primer país de Europa en presumir de gordura. ¡Quién nos ha visto y quien nos ve!


Pero, claro, donde hay tantos cerdos, tiene que haber chorizos a mansalva. Y si los primeros son especie protegida por teles, políticos, policía, jueces, profesores y otras gaitas, no vea usted con qué mimo y reverencia se trata a los chorizos, sean de la rama raterillo, de la criminaloide o del ramón político-terrorista. Llevamos ya bastantes años en que los chorizos de dos patas campan a sus anchas por la gran piara autonómico-social-hispánica sin que nadie les toque más pelo que el que pueda rozársele con un leve tirón de orejas equivalente al “eso está muy feo, la próxima vez que vuelva a matar a otro desgraciao, le vamos a meter en la trena durante un par de horas, para que se entere”. Y así, con una ligereza de escrúpulos cada vez más ligera, asistimos al espectáculo de una cada vez más frecuencia de asaltos a viviendas, asesinatos por parte de bandas y sicarios, matanzas de señoras a cargo de sus queridísimos machos cabríos, adolescentes que mean y aniquilan a indigentes, infantes que acosan y torturan a niñas indefensas o disminuidas, capullos que cogen el coche para cepillarse a cualquiera que venga de frente o de lado y terroristas que ponen bombas llamadas “paz” con el silencio bochornoso del gobierno pancista de turno. Y es que el delito por estos pagos está empezando a salir demasiado barato.


Si llamas a la policía ante un problema o a una ambulancia, no llegarán en un par de horas si es que llegan, pero si eres un desalmado que –como hace unos días- atraviesa medio Madrid en loca carrera con un camión robado, destrozando todo lo que encuentras a tu paso y al final chocas contra la Puerta de Alcalá, al medio segundo tendrás tres cuartos del cuerpo de policía a tu lado, ochenta bomberos intentando sacarte del camión destrozado y diez ambulancias con todo el instrumental médico preparado para curarte la pupita que te hiciste. Milagros asistenciales que sólo se consiguen si eres un chorizo redomado y has cometido una charranada. Y si tienes a tus espaldas un mayor historial, como muchos asesinatos -por los que hipócritamente te condenaron a mil años-, en caso de que pertenezcas a una organización mafiosa o a una político-terrorista, en cuanto tengas una o dos décadas carcelarias te echarán deprisita a la calle con una palmada en la espalda y un certificado de rehabilitación en el bolsillo. Caso ETA, por ejemplo. O, si todavía es temprano para salir, desde la mismísima cárcel dispondrás de todos los medios materiales y humanos para poder seguir dirigiendo la organización, caso GRAPO, sin que funcionarios y policía de guardia puedan impedirlo. Si presides una organización criminal islámica y unos jueces inocentones te echaron veinte años, otros jueces menos inocentones y más subordinados al poder político te perdonarán la mitad de la condena porque es que los legionarios de Mahoma asustan que no veas con esas barbas, esas catanas y ese fanatismo aguardentoso, aunque presumiblemente nunca beban alcohol.


Vaya por dios, se me olvidaba que si estás en tu casa mirando el Gran Fulano y una pandilla de mercenarios extranjeros o un despistado caco entra y quiere tu cabeza y tu cartera, deberás ofrecerle el pescuezo en sacrificio solidario porque tú no tienes derecho a la legítima defensa, aunque sea en tu propio dormitorio. No se te ocurra hacer un arañazo a algún visitante inoportuno porque se te caerá el pelo y te quedarás calvo. Y si sales incólume del asunto y un mal día –un suponé- ves a una ancianita gritando porque un chavea le está robando el bolso y el infarto de miocardio, tú quieto parao, que como es un menor no es responsable de nada. Silba, que es bueno para la salud física y mental.


En fin. Si no eres un cerdo de esos que se mean juvenilmente en la calle o pinta todo un vagón de metro, con público dentro y se va de la estación tranquilo y entre aplausos; si no eres un chorizo de alta o baja estofa; si no eres un criminal que defiende sus ideas y mata al prójimo por intereses étnico-políticos; si no eres nada de eso, si no un pobre desgraciao que se gana el sueldo mínimo con el sudor de tu frente durante diez horas al día, agárrate entonces los machos que vienen curvas. Lo llevas claro, Macgregor. Mejor que te vayas acostumbrando al olor a estiércol, porque esto no se queda así: se hincha. Y es que ya sabes que la basura es un buen abono en el que chapotean felizmente cerdos y chorizos al unísono. Gentuza que chapotea en esta enorme pocilga que nos rodea y donde la gente del montón hacemos de bellotas.


PD: La última noticia, cuando subía el post. “Una jueza no cree estafa pagar en internet con una tarjeta ajena. Absuelve a dos acusados de comprar un aparato de DVD con la tarjeta robada a un tercero porque cree que el perjuicio fue causado por el exceso de confianza del vendedor”. La culpa, del tendero. Los chorizos a la calle y con toda una carrera universitaria por delante: robar todas las tarjetas que puedan e inflarse a comprar chucherías con el plástico ajeno. Aquí está empezando a hacer falta un clérigo de esos de Mahoma a ver si mete en cintura a más de uno y una.