sábado, 24 de diciembre de 2005

NOS ESCAQUEAMOS UNOS DÍAS

Llegó el sorteo de Navidá y cabreados porque no nos tocó un duro, decidimos gastarnos el poco dinero que nos queda en un viajecico hacia nuestra tierra de la infancia, cuando éramos más torpes e inocentes pero más felices. Reencuentros familiares y tiempo a disposición de uno mismo. Si es que las navidades eran –y deben ser- para eso y no, como ahora pretenden hacernos creer, para estar todo el día en el Corte Inglés o el Carrefour comprando un jamón, una tele de plasma, un gato, una bandeja de langostinos prefabricados, un perfume apestoso, un librejo que se lee con los ojos cerrados, un descodificador de porquerías teledigitales y no sé cuantas basurillas más.


Así que el menda lerenda agarra unos días de vacaciones, los estira como si fueran chicle y se despide del amable vecindario hasta el diez de enero, con permiso de las autoridades incompetentes correspondientes.


Intentaremos regresar un año más jóvenes, porque las fuerzas las vamos a necesitar frente a los que empiezan a tocar tambores de censura. A ver si se les indigesta el turrón en estos días festivos.

viernes, 23 de diciembre de 2005

CHAPUZAS A GOGÓ



Aunque algunos listillos piensen que estamos en pleno siglo XXI, a las puertas del año 2006, para muchas cosas no andamos más allá de chapuza medieval. Mucho ordenador, muchas encuestas, muchos expertos “enteraíllos” y mucha mandanga, pero no dejamos de ser tan paletos como nuestros antepasados. Peor, porque aquellos –con cuatro nabos y una faca- se apañaban tan ricamente en la miseria. Hoy, sin ni siquiera con cosas tan superfluas e inanes como la televisión, seríamos capaces de sobrevivir.


Cerremos el telón del año con algunas chapuzas típicas de nuestra era tecnológica.


CHAPUZA UNO. En el pueblecito malagueño de Valle del Abdalajís saben mucho de los tontos del haba de última generación. Por el bello pueblo del interior malagueño el agua siempre ha corrido por sus fuentes y manantiales como gloria bendita. Tenían agua para dar y regalar, aún en periodo de sequía en los alrededores, gracias a los veneros que abastecían al pueblo con un caudal superior a los 300 litros por segundo. Pero en mala hora llegaron los listos que construyen el AVE Córdoba-Málaga y la jodieron. El pueblo que antes se llamaba “villa de los manantiales” se ha quedado sin agua desde que le perforaron sus manantiales y acuíferos con las dichosas obras del AVE. Desde hace siete meses las gentes de Abdalajís tienen que abastecerse de cubas de agua transportadas desde otros pueblos vecinos. Más de siete meses desde el “aguacidio” provocado por los idiotas que construyen el AVE y que, a estas alturas, ni han solucionado ni –por lo que parece- quieren solucionar. Es más, según los vecinos, a causa de la perforación en sus manantiales, se están perdiendo 30 millones de litros cada 24 horas. Abueletes hay que en sus 74 años de vida nunca habían visto sin agua las fuentes del pueblo. Han tenido que llegar los inútiles chapuceros del AVE (ingenieros, constructores….) para convertir tan bello pueblo y sus alrededores en un auténtico patatal. Mucha tecnología, escasa formación técnica y muy poca vergüenza.


CHAPUZA DOS. El Puñetas, por esas cosas familiares que aprietan y a veces hasta casi ahogan, se ha visto obligado a cambiar de compañía suministradora de ADSL. Lo que desconocía (porque no lo cuentan los muy canallas en sus propagandas) es que el cambio de empresa puede llevar un tiempo sin conexión entre casi un mes y los dos meses. Si logras que el Altísimo interceda por ti y aceptan que lo que haces es un traspaso, te vas a un mes. Si cortas el grifo y quieres abrirlo en otra teleco, ármate de paciencia y dedícate a la lectura o al cine, que lo que es a la interné….Y en esas estamos. (Si no fuese por la bondad de algunos camaradas, no podría subir al espacio estas paridas). Tanta tecnología avanzadísima, tanta millonaria propaganda y tanta tontería para que luego, entre burocracias, incapacidades y absurdideces, se te vayan los dos meses sin servicio. Menos mal que es sólo la interné, de la que se puede prescindir. Si el engendro girase en torno al agua, la electricidad, el teléfono…. Así que cuando usted vea que le cuentan que los dos primeros meses los tiene casi de regalo si se apunta al ADSL de TAL, siéntase timado. Es el tiempo probable en que va a estar sin conexión internetera y por eso rebajan la minuta. Van de listos los querubines de las empresas de telecomunicaciones, pero en el fondo son más tontos, torpes e ineptos que Abundio y toda su familia.


CHAPUZAS INFINITAS. Y así, casi todo. Jueces que cuando emiten un veredicto, el acusado adolescente ya es un senil ancianito. Presidentes zapateriles de gobierno a los que les birlan la cartera y encima no sólo no se enteran si no que se creen que les han metido dinero dentro. Obras del metro en ciudades como Málaga que se quieren iniciar sin haber tomado las medidas apropiadas para paliar los colosales colapsos de tráfico que se avecinan con ellas. Fontaneros que en vez de arreglarte el calentador, se largan con cien euros y te dejan la espita del gas abierta de par en par. Muebles que llegan medio rotos a consecuencia del maltrato a que les someten los transportistas –se creen que son bolsas de patatas- y que encima quieren que te los quedes como si vinieran nuevos e inmaculados. Coches cronometrados con cinco años de garantía que al primer día de finalizar la misma, empiezan a salirle más goteras que a un tejado de paja. Funcionarios a los que tienes que explicar que su trabajo consiste en recogerte los impresos dentro del horario especificado y no comerse el bocata de chorizo. Deportistas que sabiendo que millones de ojos les escrutan todos los fines de semana, hasta en los más mínimos gestos, se dedican a patearse mutuamente, insultarse y hasta lesionarse dando bellos ejemplos de mala educación. Constructores de pisos que cuando los entregan, lo hacen con tan pésimas condiciones de calidad, que dan ganas de trincarlos y encerrarlos en ellos, sin pan, sin agua y sin secretaria. En fin, una enorme patulea de gente para la que la chapuza sigue siendo un deporte nacional, cobrado –eso sí- a precio de ese oro que cagó el moro.


ÚLTIMA HORA: EL CHAPUZÓN QUE SE AVECINA. El recorte de la libertad de expresión. Empezarán con la COPE, seguirán otros medios de comunicación un poco críticos y acabarán cerrando la boquita de piñón a todos aquellos que no tragamos con los carros ni carretas de los pájaros que nos la endiñan desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. No nos van a dejar ni el derecho al pataleo. Más ya tendremos todo el año que viene para hincarle el diente al asunto.

martes, 20 de diciembre de 2005

MACHOS Y MACHAS, HEMBRAS Y HEMBROS

Acaba de caer en mis manos el planfletillo que la Junta de Andalucía, sector educativo, acaba de sacar en el Boletín Oficial Autonómico con el pomposo nombre de "I Plan de igualdad entre Hombres y Mujeres en Educación". Aconsejo a todo aquel o aquella que desee pasar un chistoso rato, que lea la referida normativa, ejemplo de la meapilez pseudoprogresista que padecemos. Al principio fueron los curas, luego les sustituyeron los psicólogos y ahora son los polítiquillos y politiquillas de dos reales los que han tomado el relevo en el asunto de comernos el coco al personal de a pie para que no seamos tan malos y así podamos ir al cielo celestial.

Resulta curioso que los/las que son incapaces de lograr que las mujeres ganen el mismo sueldo a igual trabajo realizado; los que permiten que "sus" televisiones (las teleles públicas que mangonean a su antojo) traten a la mujer indecentemente con anuncios horteras, bodrios del cuore degradantes, series y pelis asquerosas y unos programas infantiles aptos sólo para discapacitados crónicos; los que en sí mismos cumplen a rajatabla el más deleznable de los sexismos (ellas posando en el Vogue, ellos en Zero o Play Boy), sean los que –tiene bemoles el asunto- quieran darnos lecciones a los demás sobre el rollete hombre-mujer, como si se acabase ahora de descubrir el invento. Si es que siguen pensando que los ciudadanos y ciudadanas somos imbéciles e imbécilas perdidos/as. ¡Pobres mastuercillos y martuecillas míos y mías!

Veo unas estadísticas del sistema educativo andaluz por las cuales resulta que las chicas, mozas, chavalas y mujeres les dan sopas con ondas a los chaveas, mozuelos y hombres en cuanto a más y mejor esfuerzo, rendimiento y resultados a lo largo de todo el sistema educativo. Sólo en las carreras universitarias técnicas hay una superioridad neta por parte del sexo tonto (el homo penis) y en los cursos esos de Formación Profesional que sirven para pasar el rato. En todo lo demás destaca el sexo listo (la homa vaginis). Incluso dentro del personal que trabaja para la educatio (vulgo profesores y profesoras apaleados/as), las mujeres destacan en todo (número, horas de trabajo, cursillos y otras gaitas) menos en una: hay más directores que directoras, pese a ser menor el número de hombres. Lo cual que cualquier persona inteligente (menos estos memos de la Junta de Andalucía) considera como un buen indicador de la inteligencia práctica de la mujer docente andaluza, dado el perpetuo cachondeo y puteo que la Administración educativa se trae con los cargos directivos de los colegios que tan pésimamente administra.

En fin, que algunos y algunas de los que sientan sus culitos regorditos en las poltronas politiqueras, deberían pensar si lo suyo no es frustración sacerdotal, en versión laica. Para el Puñetas la cosa está clara: incapaces de resolver los graves problemas que tiene la población (a los que deben sumarse los que originan gratuitamente por su escasas entendederas y luces), distraen al personal sacándoles planecillos propagandísticos como este de la igualdad entre el "Hombre y la Mujer" (¡toma, con mayúscula!), ese del bilingüismo (sin profesores bilingües, que ahí está la gracia) o aquel de la Segunda Modernización Andaluza (sin ni siquiera una puta desaladora que nos saque del apuro cuando no haya agua, o sea, cada dos por tres). Tendremos que volver a la cultura del botijo.

"Dar existencia a las mujeres debe comenzar por no negarlas en el lenguaje". Eso dicen estos y estas lumbreras y lumbreros. Y es que estos y estas analfabetos y analfabetas (todo poder en sus manos, es poco) pretenden cambiar el diccionario de la lengua sin entrar en la Real Academia. Son como don Quijote, pero en más torpe: ven "molinos y molinas" donde sólo hay "molinos". Es lo que Vaz de Soto llama caritativamente "feminismo gramatical" y que yo -más caústicamente- califico de "meapilez progre/político/gramatical". Confundir el culo con las témporas es grave, pero no saber distinguir entre el sexo de las personas y animales y el género gramatical, roza la idiocia. Política, claro, que en su casa (alejados del Boletín Oficial y el despacho) muchos/as resultan la mar de inteligentes e inteligentas, de simpáticos/as, a la mayor gloria del Altísimo/a.

¿Habrá que llamar de ahora en adelante a las panteras, "panteros" si nos referimos a los machos? ¿Y jirafos a las jirafas? ¿Y qué hacemos con el caracol, hermafrodita el pobre? ¿Lo llamamos "caracol" cuando actúe de macho y "caracola" cuando vaya de hembra? El género gramatical varía según los idiomas, de modo que lo que en unos va con género masculino en otros lo hace con el femenino. ¿Tiene sexo la palabra "coche"? No, tiene género gramatical, que en español es masculino y en francés o italiano es femenino. Pues lo mismo pasa con el resto de las palabras del diccionario, que no es sino un libro de historia en el que se recogen las biografías de las palabras, y no un derecho de pernada de los políticos torpones que nos ha tocado sufrir.

Estos hombres y hombras, mujeres y mujeros de la Junta andaluza y andaluzo mejor harían en preocuparse en que los andalucitos y las andalucitas aprendan más lenguaje, gramática, vocabulario, semántica y etimología en vez de estar dando lecciones de analfabetismo lingüístico. Aunque estos mendas lerendas lo tienen claro, pues se mueven siempre en la dogmática cuadratura del círculo: "Las reticencias a utilizar un lenguaje sexuado constituyen una muestra de que no se ha asumido la necesidad de utilizarlo porque la realidad continúa analizándose desde una pretendida neutralidad que no hace sino buscar la inclusión de las mujeres en el referente masculino ya existente". Si es que estos tíos y tías junteros y junteras son más listos y listas que el hambre canina y canino. ¡La madre y el padre que los/las parió!

PD: Por cierto, dado que hay que utilizar el doble género gramatical por motivos sexuales, ¿a cual ponemos primero, eh listezas? ¿Decimos "todos y todas" o "todas y todos"? Porque, digo yo, que la auténtica igualdad gramático-sexual no debería incluir tampoco preferencias de orden. Así que lo mejor será que, cuando nos dirijamos a un grupo, digamos: "hola, todos y todas, todas y todos". Así ni ellos ni ellas, ni ellas ni ellos se sentirán discriminados ni discriminadas, ni discriminadas ni discriminados. Encima estos tiparracos y tiparracas cobran a fin de mes con la pasta gansa y ganso que nos sacan vía impuestos. ¡Qué bien tienen montada su cuadratura circular, los muy mamoncillos y mamoncillas!

viernes, 16 de diciembre de 2005

COSAS MÍAS

*** Hay un anuncio del Banco BBVA que ya me resulta el colmo del cinismo y el cachondeo. Maneja el siguiente eslogan o reclamo, dirigiéndose a sus clientes o futuros clientes: "Tráenos tu pasión". Lindo eufemismo. "Tráenos tu dinero" quieren decir en realidad, pero los filibusteros del asunto nos toman por imbéciles. "Pásese por caja e ingrese 600 euros de pasión, majadero."

*** Es que llamas a una empresa de telefonía de esas y se te sube la ira a los sesos. "Bienvenido, inútil. Si desea insultarnos, pulse 1. Si desea ponernos una denuncia ante el juzgado, pulse 2. Si desea que le sigamos robando, cuelgue y pasepalabra".

*** Ayer murió Julián Marías, filósofo, hombre culto y de amplio registro, autor de más de 50 libros, etc. En el telediario de Antena 3 le dedicaron 15 segundos de gloria. Después se dedicaron a hablar durante 10 minutos sobre las bondades del fútbol y sus gladiadores. No se les cae la cara de vergüenza a los sacamantecas de las televisiones porque no tienen.

*** Aprobada la sexta Ley de educación en lo que llevamos de magia potagia democrática. Va a durar menos que un caramelo a las puertas de un colegio. ¡A por la séptima, camaradas!

*** También acaba de aprobarse por el Parlamento una ley sobre el tabaco, que garantizará un país sin humos. Esto no se lo cree ni quien asó la manteca y provocó una zorrera que no veas….

*** Habíamos pocos cerditos en España, cuando ayer nos traen de la France al mayor cerdo que parió cerda alguna: Txapote. Asesino de la famosa ganadería de ETA, pesó 80 kilos en bruto y en bestia. Autor de la muerte de Miguel Angel Blanco y de otras importantes individualidades, a este cerdo no habría que regalarle ni la comida de la cárcel. Que se la trabaje a golpes de pico y pala.

*** Sorteo de Champion Li. Al Barcelona le ha tocado el Chelsea, al Real Madrid el Arsenal y al Villarreal el Rangers. Ahora es cuando toca demostrar que –como dicen los cantamañanas de turno- "tenemos la mejor liga del mundo".

*** Dictado del profesor de mi hijo utilizando la nomenclatura de lo "políticamente subnormal": "El/la niño/a invita a su amigo/a más próximo/a y a sus padres/madres a su cumpleaños". Mi hijo cada está más discapacitado. ¿Por qué será?

*** Ya tenemos las calles adornadas para la cosa navideña. Me encanta la Navidad. Es el único momento en que en mi calle se ve alguna luz encendida.

*** El día que los burros vuelen, nuestros principales políticos tendrán que celebrar sus reuniones entre las nubes.

martes, 13 de diciembre de 2005

DE JUAN LENNON A CARLOS CANO

Llevamos ya unas semanitas en que por tierra, mar y aire nos están bombardeando con Juanito Lennon, aquel Beatle que tras su caída del caballo camino de Damasco abrazó la fe pacifista y tal, hasta que un mal día un descerebrado de esos que tan a menudo fabrica Norteamérica, le arreó varios balazos por la espalda y lo mandó al otro barrio, a disfrutar esta vez de la paz eterna.

Mientras que formó parte de los Beatles, el amigo Lennon apenas destacó en nada que no fuese componer muy bellas melodías, cepillarse a muy histéricas admiradoras, lucir una cabellera que ponía los pelos de punta a los cavernícolas y vivir de gran hotel en gran hotel dándose la gran vida. Cuando el tinglado se vino abajo (que es cuando los miembros de un grupo se creen que por sí solos van a seguir funcionando igual de bien que juntitos y amarraditos), también se fue al garete la vida musical y lujosa de cada uno de los componentes de los Beatles. Estuvieron viviendo de las rentas una temporadita y no levantaron cabeza. Encima se dedicaron a darse puñaladas traperas los unos a los otros, incluido el Lennon, que no iba de mosquita muerta precisamente. Mucho alcohol y mucha droga se metió en el cuerpo hasta que –el chico era inteligente- decidió cambiar de registro tras separarse de su primera esposa y arrimar el pene y su cuerpo serrano a una japonesa llamada Yoko, quien a partir de entonces hizo con él lo que quiso.

A partir de entonces, a Lennon le entraron unas prisas locas por manifestarse pacifista. Una cosa, por lo visto, la mar de rara en el género humano. Y oyes, el chaval empezó a salir de nuevo en los telediarios con la misma facilidad con que antes lo hacía tocando la guitarra en los Beatles. Por aquellas fechas había miles y miles (qué digo, miles de millones) de pacifistas por el ancho mundo, entre otras cosas porque la guerra de Vietnam y la guerra fría los fabricaban como rosquillas, pero mira por donde el más famoso de todos ellos fue Juanito, gracias a unas cuantas canciones (algunas bellísimas, por cierto) y muchas manifestaciones sobre la paz, el amor fraternal y esas cosas tan dulces que se nos ocurren cuando tenemos el bolsillo bien repleto, follamos cantidubi y encima vienen los periodistas detrás nuestro a ver qué nueva portada almibarada les damos. Y Lennon dio muchas, algunas mil veces repetidas estas últimas semanas, con motivo del 25 aniversario de su asesinato. La más bonita de todas es esa en que se le ve junto a su pareja metidos en una cama de un hotel de cinco estrellas, con varias pancartas alrededor citando la palabra paz: una proeza digna de perdurar toda la eternidad.

Para mí que Lennon es el precursor de esa figura tan actual y enternecedora que representan los chicos y chicas de la farándula (cine, música, teatro y medios de masas), todos ellos más progresistas que nadie y todos dotados de buenas carteras, buenos cuerpos, buenos antagonistas sexuales y buena gastronomía. Como dice mi vecino (un facha de tomo y lomo), él también sería el más progre del mundo si en vez de ganar mil doscientos euros al mes picando piedras en una cantera, estuviera de parranda todo el año por el mundo mundial grabando cedés, haciendo películas y embolsándose los euros a "puñaos". Yo no tengo tan mala leche como mi vecino, pero sí creo que Lennon supo componer la canción más oportuna en el momento más adecuado. Y asumir su papel de pacifista radical con todas las consecuencias mediáticas. Encima lo mataron en pleno éxtasis (no por ser pacifista, ojo), así que comprendo que a estas alturas de la película nos lo pongan en la sopa a todas horas, mañana, tarde y noche.

En cambio, hace unos cinco años moría otro cantante, pero en la cama de un hospital. Lo hacía en Andalucía, en España, o sea, que casi nadie del mundo mundial se enteró. Era más pacifista que el Lennon y desde sus años mozos. Se había enfrentado al estertor del franquismo, lo que le costó sus buenos disgustos. Ya en la democracia, en vez de subirse al carro de los vencedores y aparecer como el más progre de los progres y amarrarse a alguna poltrona del poder, decidió seguir siendo un fulano,mantener su independiencia, profundizar en sus raíces culturales y en la defensa de los más necesitados, nombrándolos con nombres y apellidos, que es como se debe hacer en el auténtico compromiso social. Así, cantó contra la OTAN o la Rota yanqui, defendió a los pobres desgraciaos de medio mundo, siguió viajando en coche y pernoctando en hoteles del montón, dignificó la denostada copla popular y se mojó en todo lo que pudo (incluso contra los gobernantes de su tierra), de manera que murió siendo censurado por aquella progresía a la que inicialmente tanto había ayudado con su postura personal, sus versos y sus canciones. Ningún descerebrado se lo cargó a tiros, porque nunca causó la envidia de nadie. Sólo la maldita genética ubicada en su corazón por vía materna, se lo llevó en un segundo intento, tras haber renacido del primero hacía cinco años, allá en las tierras norteamericanas, a manos de un cardiólogo español.

Carlos Cano se llamaba este dignísimo y auténtico hombre, autor de algunas de las más melancólicas canciones que uno recuerda. Y también de algunas de las más irónicas y críticas. Pero por estas mismas fechas en que se conmemora hasta el hartazo al camarada Juan Lennon, de Carlos Cano casi nadie se acuerda. Hay que joderse.

viernes, 9 de diciembre de 2005

LA POBREZA IMPARABLE

Si en el anterior comentario ponía a caer de un burro a los que mangonean y caspean en Cataluña, ¿qué no voy a decir de los que practican la misma partitura por las tierras andaluzas donde procuro vivir en paz consigo mismo y con los demás? Iba a teclear otra filípica cuando veo que en la edición andaluza del diario El Mundo, el periodista Francisco Robles lo borda, o sea, que escribe lo que yo quería decir pero con más literatura y hasta más mala leche. Tomo prestado parte de su artículo con la razonable sensación de que lo que diferencia en estos momentos a la sociedad civil catalana de la andaluza es que en la primera la prensa jamás publicaría un artículo como el de Robles (tan crítico con los mandarines del Gobierno), mientras que por Andalucía todavía algunos pueden permitirse ese lujo. No sé cuánto tiempo durará.

"En la Unión Europea nos jugamos la pasta que servirá para tapar los agujeros y las bocas de muchos andaluces durante los próximos años. Y Moratinos (ministro de Exteriores), a todo esto, haciendo unos mandados en África. Un tercio mal contado de andaluces vive por debajo del umbral de la pobreza. ¿Y qué? ¿Se ha movido alguien después del último informe del Instituto Nacional de Estadística?

Desde la Junta de Andalucía se ha emitido, valga la paradoja, un profundo silencio. Ese silencio juntero es la mayor exclamación de pasotismo que uno ha escuchado recientemente. Ante la afrenta de las cifras, el elocuente silencio de los que no tienen nada que decir. Habrá consejeros de puente, o escondidos en sus despachos para no dar la cara. Nadie explica los datos, nadie afronta la realidad. La memoria se levanta de vez en cuando y nos trae al señor Zarrías cuando hace unos años hablaba de que pronto Andalucía estaría dentro del paquete de las regiones europeas más desarrolladas. O sea, entre las veinte primeras. De momento tenemos quince regiones por delante de nosotros sin salir de España. Demoledor.

La Andalucía imparable de la Segunda Modernización es el ectoplasma que ha ido creando la ingente y engrasada maquinaria de la propaganda oficial. La Junta es un emporio publicitario, un gigante con los pies de humo. Chaves ha construido un pequeño imperio a su medida, una región mediocre, falta de músculo emprendedor, adicta a la subvención y al pelotazo, deudora del ladrillo y de la especulación. Por eso quiere controlar lo único que nos queda: la construcción, el urbanismo, los planes generales de ordenación urbana donde se cuecen las habas tiernas del poder.

Lo único que nos salva es la estadística. Nos seguiremos comiendo el medio pollo aunque sólo veamos las alitas en el plato. Otros vendrán que menos pobres nos harán. (…) Nuestros barandas parecen alemanes con tanto Audi oficial, pero el resto del personal está ahí, aguantando el chaparrón, viviendo con algo más de diez duros al mes, si eso es vivir y no sobrevivir.

¿Reacciones? Ninguna. Ni de la sociedad civil ni del desmesurado aparato del poder andaluz. Silencio, pueblo chavesiano. Mucho silencio. Que nadie se señale, no vaya a ser que pierda la subvención, el dinero para montar un cursillo que sólo sirve para llenar los bolsillos de los cursillistas, la pastora que apacienta las ovejas que no se salen del redil. Que nadie alce la voz para no enturbiar la pax chavesiana, la balsa de aceite que engrasa las máquinas para que no hagan ruido.

¿Imaginan qué habría sucedido si un ministro del Partido Popular se hubiera ido a África mientras Andalucía se jugaba su futuro en Bruselas? Sería, de momento, el responsable de la pobreza andaluza. Pero ese Moratinos que pidió un libro de chistes de leperos para entretenerse en los viajes, tiene bula. La sana bula de esta laica progresía de diseño. Se conoce que los progres gobernantes y sus amigos opinantes están muy a gustito con esta situación. Y es cierto. Una región donde el personal fuera autónomo y emprendedor no soportaría que el dinero de sus impuestos se derrochara con el único fin del mantenimiento en el poder de la clase dirigente. Y hasta ahí podíamos llegar. Pobres y felices. Como en los villancicos de la inevitable Navidad".

Cierra el Puñetas con esta breve reflexión. El amiguito Chaves sacará su careto reluciente y abultado la noche de fin de año (como hacía aquel dictador de voz aflautada y ahora han copiado todos estos gañupines autonómicos de medio pelo, aunque demócratas de toda la vida, faltaría más) para desear a los andaluces (a mí que me borre) que sigan siendo tan felices y divertidos como siempre, que él seguirá velando y luchando por nuestra prosperidad y que dentro de unos años seremos la envidia de media Europa. Efectivamente, tendrá razón. Seremos la envidia de esos países del ex telón de acero que a estas alturas de la película, sin un Chaves salvador o un Maragall mesiánico, están comiéndose los mocos en el bocadillo. Veremos a ver si un día (cuando vengan peor dadas) no pasamos a engrosar también las filas de esta famélica Europa.

viernes, 2 de diciembre de 2005

POBRE CATALUÑA, EN QUÉ MANOS ESTÁ

Mi segunda casa, tras Andalucía, es Cataluña. Lo digo por el tiempo que vivo al año en una y en otra, aunque el Puñetas en realidad es de todas partes y de ninguna. Quiero decir que a mí los terruños, el cortijo, el pueblo, la ciudad, región y nación me la traen al pairo. Otro cuento chino más que nos meten desde niños, al igual que la religión, la política y otros grandes embustes superlativos.

Pero, bueno, uno le toma cierto cariño a quienes trata, aunque sean meros entes geográficos rellenados de personas, cada una de su padre y su madre, aunque algunos quieran hacernos creer que juntitas pero no revueltas, constituyen una nación, una comunidad o un bloque de pisos. Tururú, paletos. Así que, desde el cariño por el roce, siento tener que decir la pena, penita, pena que me da Cataluña (tanta como Andalucía, si no más). La culpita la tienen esos tiparracos que vienen gobernándola desde hace ya la tira de años y que arropándose en el amor patrio y la bandera (mamá y papá: no me queráis tanto….) están dejándola como un solar. La que fuera la región (o lo que sea) más próspera de España (o del Estado español, que me da lo mismo) vegeta desde hace unos años en la más absoluta de las mediocridades. Desde que pasaron los juegos olímpicos para mí que no levanta cabeza.

Leo que en todos los rankings económicos de las comunidades autónomas, Cataluña está cediendo puestos a pasos agigantados; que no sólo no se encuentra entre las que lideran el crecimiento, como ha sido siempre, sino que sus porcentajes se quedan por debajo de la media nacional. Hace años que Cataluña no mejora ni se enriquece. Ya no genera la riqueza de antaño. Su industria está perdiendo dinamismo y se están yendo importantes empresas. Ahora están en líos con la SEAT. Mientras tanto, tiene la inflación más alta de toda España y empieza a ocurrir lo mismo en el desempleo pues Cataluña es la única comunidad en la que ha subido el número total de desempleados en los últimos años. Encima la inmigración no para (ya representa el 11 % de la población catalana) y no precisamente de países culturalmente cercanos. A cambio, muchos de los emigrantes de antes, esos que llevan viviendo allí la tira de años, han regresado y están regresando a sus terruños de origen, donde la tranquilidad y el verdadero seny les está esperando. El número de empleos creados en proporción a la población activa se encuentra dos puntos y medio por debajo de la media nacional.

Los mayores culpables de este desaguisado son los políticos que la están hundiendo miserablemente con un endeudamiento enfermizo porque los tíos son unos manirrotos, aunque el bolsillo se lo suelen llenar a escondidas. Los dirigentes de la Generalitat parece que saben poco de economía a tenor de cómo está el patio (y lo que te rondaré…) y algo tendrá de culpa su política excesivamente intervencionista, las barreras al comercio, la creación de nuevos impuestos autonómicos, el cobrar los servicios públicos más caros que en ninguna parte, el poner restricciones a todo lo que se les antoja. Así que tienen a mi querida Cataluña echa unos zorros. Pero la culpa, naturalmente, no es de ellos. La culpa es de Madrid o las Chimbambas. Si es que son como los niños, que no se hacen responsables de nada ni aunque los pilles con las manos en la masa (o sea, en el crédito perdonado de la Caixa). Y eso que durante muchos años han apoyado a los gobiernos centrales a cambio de las correspondientes contraprestaciones típicas de estos casos. Sino llega a ocurrir esto, a estas alturas de Cataluña sólo quedaría el Cata.

Más, no problem. Como siempre ocurre, los pelanas políticos, económicos y las clases dirigentes (incluidas las mediáticas) no tienen culpa de ná. Los responsables son los de fuera y si no los hubiera, la pobre gente de dentro (la morrallita, señor) que es muy mala e ignorante. Más como estos tíos siempre están envueltos en la bandera, que no se la quitan ni cuando van al retrete, pues eso, que toda crítica a su gestión siempre será un ataque frontal a Cataluña. El abuelo Pujol se tenía la lección bien aprendida y sus herederos (algo más progres de boquilla, pero también más torpes e ignorantes) siguen con la misma cantinela. Machos, ¿cuándo váis a ser un poco más originales? Así que ahora la culpa la tienen unos cuantos tocapelotas marisabidillos que trabajan en la COPE, allá en los madriles.

En fin, que con estas letrajas corro el riesgo de ser declarado también persona non grata por el otrora buen alcalde y hoy pésimo honorable, el señorito Maragall y no digamos por sus intrépidos camaradas de gestión, los chicarrones de ERC, expertos en payasadas y numeritos guerracivilistas. Los pobres es que no se han leído la historia de su propio partido y por eso están repitiendo al pie de la letra sus mismos errores de antaño. Allá ellos, aunque les disculpa que con cuatro votos y la suerte de los infelices, les haya tocado el gordo y les dejen mangonear en la Generalitat y en la casa de Zapatero. Ojalá que no acaben siendo la Batasuna de Terra Lliure. Y yo que creía que –con lo jóvenes que son- no tendrían el pelo de la dehesa. Quiá. La historia es una ramera que siempre vuelve a echar los mismos polvos y los mismos lodos. Ya te digo…

martes, 29 de noviembre de 2005

SINDICATO RICO, SINDICATOS POBRES

Hace unos días, el Gobierno del señor Zapatero ha decido compensar al sindicato amigo UGT por la incautación de sus bienes durante la Guerra Civil española, hace ya la friolera de cerca de 70 años. El premio gordo ha sido de 151 millones de euros. Así hay que tratar a los camaradas sindicales que actúan como correa de transmisión del partido. Agradeciéndoles los servicios prestados y, de paso, pero lo más importante, sembrando una desigualdad económica evidente entre la UGT y el resto de los sindicatos. En unos tiempos en que tanto tienes en el bolsillo, tanto vales, adivina adivinanza quién se va a poner las botas en el ámbito de influencia de los trabajadores.

Naturalmente que el resto de los sindicatos se han puesto de uñas y no amenazan con movilizaciones porque esperan sacar también alguna chuleta del asador zapateril, y porque -excepto la CNT, cautiva y desarmada- todos chupan del bebedero de patos que es el presupuesto nacional. Esa bicoca no se puede perder, por mucha cacicada económica que haga el Gobierno a favor de SU sindicato.

Naturalmente que el Gobierno, con el ministrín Caldera a la cabeza, ha salido al paso para desmentir preferencias, intereses particulares y esas cosas tan feas que los políticos con mando en plaza suelen hacer al menos dos veces cada día, aunque luego digan que eso es una patraña. La cosa va de “reparación ética y moral” por la incautación de bienes padecida por la UGT en la guerra civil decimonónica y en la dictadura posterior. Los chicos del sindicato rival más potente, Comisiones Obreras, han dicho que lo de los bienes incautados no está claro y que aquí sólo se trata de favorecer a los amiguitos en perjuicio del resto de fuerzas sindicales. No les falta ni un gramo de razón. Claro que como CCOO es un sindicato relativamente reciente, no puede ofrecer otros argumentos, a falta de que les toque al menos la pedrea en un futuro cercano. Por ahí se tienen que callar un poco.

Pero hay otro sindicato que sí que estuvo en la pelea cuando la guerra del abuelo: la CNT, un sindicato de tinte anarquista, el más poderoso, el más lanzado y el más independiente de toda fuerza política en aquellos revoltosos y tristes años. O sea, el más perseguido por todos. Así que en plena guerra intentaron aniquilarlo desde todos los frentes -desde el fascio pasando por la misma izquierda- y lo poco que quedó en pie fue zarandeado por la dictadura. Cuando regresó la democracia, y se produjo la resurrección de algunos muertos ya casi en estado de putrefacción (ERC, por ejemplo), todos procuraron de nuevo que la CNT no sacara la cabeza del hoyo. Centristas, derechistas, socialistas, comunistas y hasta el tonto del pueblo intentaron que los sindicalistas anarquistas siguiesen enterrados bajo tierra y, por si quedaba alguna posibilidad, los cuatro gatos que intentaron el revival se pelearon entre ellos, los servicios de inteligencia y la policía se infiltraron en la organización, hubo algunos muertos cenetistas estratégicamente empaquetados y de la CNT no quedó ni la raspa. Hoy malvive en el recuerdo y la añoranza, en plan abuelo cebolleta.

Mas como don Zapatero está por la labor de desenterrar a todos los muertos del pasado, (excepto al Cid Campeador, que era muy facha), los chicos de la CNT -al socaire del regalito ofrecido a la UGT- han salido a la palestra para decir que ellos tenían tantos o más bienes que el sindicato socialista (perdón, psocialista). Pero claro, no les van a dar ni una patada en culo. O a lo sumo, un par de milloncejos de euros para que se los gasten en vinos en una noche de farra y cachondeo. Si Durruti levantara la cabeza no dejaba vivo a nadie de esta historia.

Así que en este mundo de la igualdad y la solidaridad tan entusiásticamente proclamado por las huestes “socialistas” que nos gobiernan en este momento histórico e histérico, gracias al donativo de los 151 millones de machacantes, tenemos un sindicato rico y el resto, a pedir a la puerta de las iglesias. Menos mal que el nuevo rico resulta que ¡oh, casualidad! debe un crédito de 150 millones al Instituto de Crédito Oficial para pagar y hacer frente a aquella estafa de las viviendas que volaron pero que la UGT, a través de sociedades intermedias, iba a construir. Crédito que le está siendo renovado constantemente pues en las arcas ugetistas no hay un puto duro ya que los trabajadores afiliados son cuatro gatos y encima no pagan la cuota del mes. Así que, quien paga ahora es el Jefe, el gran Zapatero. Tomad y comed de estos 151 millones, el ICO os perdonará una parte del crédito -no vais a ser menos que mi ahijado Montilla-, abonáis el resto y lo que sobre lo dedicáis a propaganda y propaganda para que los próximos vencedores de la Champion sindical seáis vosotros, nuestros camaradas del alma, y no esos pelanduscos de CCOO, que en todas las elecciones os dan sopas con ondas porque, para empezar, los trabajadores tontícolas de este país prefieren votar a sindicatos a los que se les vea menos el plumero político-transmisor. No saben lo que se pierden. Y al resto de sindicatillos, que Caldera les mande a casa unas racioncitas de morcilla y calamares -incluida la CNT- y que se las coman bien quietecitos y calladitos, viendo el Plus a ser posible, si es que sus mandamases quieren seguir siendo gente liberada durante mis próximas legislaturas.

En fin, que está visto que hasta en la izquierda hay que tener un buen padrino. En caso contrario te mueres de asco. De asco solidario, quiero decir.

viernes, 25 de noviembre de 2005

PROGRAMA ELECTORAL: SEXO Y TELE

Como, afortunadamente, los españolitos del siglo XXI no tenemos graves problemas ni los vamos a tener en un futuro, nuestros excelentísimos gobernantes ilustrados (eso se creen los muy analfabetos) andan preocupándose básicamente sólo por dos cuestiones: las de atender a nuestra entrepierna y la de ampliar el cubo de la basura televisual.


Lo de la entrepierna es natural. Cuando no se tienen problemas serios en la vida (pagar un piso, salir del paro, llegar a fin de mes…) a la gente le queda todo el tiempo del mundo para dedicarse al asunto del fornicio y alrededores. Si encima eres joven, (o sea, que ni piso, ni paro, ni ná de ná), entonces puedes dedicarte al asunto a tiempo completo. En esta situación, nuestras autoridades, para que disfrutemos de lo lindo, procuran darnos buenos consejos. De ahí la frecuente proliferación de guías y folletos de educación sexual que vienen confeccionando algunas comunidades autónomas y ayuntamientos. Mientras que transcurre ese año de espera para que el otorrino te reciba e intente curarte esa otitis que ya se ha hecho crónica, será bueno entretenerse con los consejos y sabidurías que -para deleite de tus partes calenturientas- han elaborado las planas mayores de algunos gobiernos y gobiernillos.


Ciero que no hace ni puñetera falta que ningún concejal o funcionario desnortado nos diga lo que podemos hacer con nuestros adminículos placenteros -no somos idiotas- pero cómo no admitir que los capullos en algo tienen que entretenerse para justificar la nómina de fin de mes. Verbigracia. No hace mucho, allá por Castilla-La Mancha, sus jerifaltillos editaron una “Guía para chicas” que repartieron en coles e institutos. En ella –según los carcas del Partido Popular- se “alienta a las menores a relajarse y abandonarse en sus relaciones sexuales, e incluso llega al absurdo de tener un capítulo en el que en lugar de aconsejar cómo prevenir embarazos, se dan pautas para saber qué hacer ante un embarazo no deseado”. Otros cavernícolas –el clero, sin ir más lejos- han querido ver también un fomento del lesbianismo, que está muy guay. Qué manera más tonta de atacar los bellos desvelos de la Junta castellano-manchega por sus súbditos. Ahora ha tomado el relevo educativo y consejil el Ayuntamiento de Mallorca, quien en su correspondiente guía dedica varias páginas a la loa y beatificación del pene con consejos tan propios de políticos preocupados por el interés general como “debéis miraros el miembro viril de arriba abajo y no al revés”, “afeitaros el vello púbico si queréis hacer notar el pene más grande, tal como hacen las estrellas de la pornografía”, “el sexo es una cosa de dos o más” y todo un tratado estadístico sobre las dimensiones habituales de los penes españoles (“sean penes ladeados, arqueados….”) e incluso las técnicas existentes para su alargamiento.


Ya que estos pobres desgraciaos que nos desgobiernan no solucionan habitualmente problema alguno (es más, crean problemas donde no los había), espero que al menos consigan que nuestros jóvenes y jóvenas sepan darle al manubrio con la debida maestría, siguiendo aquel bello reclamo del sesenta y ocho que decía: “follad, follad, que el mundo se acaba”. ¿Para cuando otras guías, pero dedicadas a la franja de los cincuentones, esos que ya empiezan a andar de capa caída, o a los viejecitos centenarios? Si es que estos tipos – a los que pagamos demasiado para que no hagan nada provechoso- están mereciendo que les demos por.... atrás, por delante, por arriba y por abajo. Ojo, con la porra electoral, que nosotros somos más civilizados que ellos. Esa que los mande a casita de vacaciones, donde podrán masturbarse tranquilamente hasta el fin de sus días.


Claro que otros llegarán que buenos los harán. Así es de dura y absurda la vida. Pero, mientras tanto, nadie nos podrá quitar la risa. Encima, no sólo se meten debajo de nuestra entrepierna a fisgonear, sino también en el cubo de la basura. En cuestión de meses nos van a elevar exponencialmente el número de canales televisivos disponibles. El vertedero audiovisual amenaza con sepultarnos: hace poco la Cuatro, ahora la Sexta, una veintena de canales TDT, un montón de emisoras municipales y tropecientas de tarots, teletienda y tal. Hay que cultivar el intelecto –afirman nuestros líderes basurísticos-, que no todo van a ser goces y estertores placenteros. También el cerebro necesita educarse y trajinarse. Es ahí donde entra en acción toda esta patulea de nuevas teleles. Sexo y tele. Telesexo. Y todos contentos. Los de a pie y calle, porque así se lo pasan divinamente y los de poltrona y rol gobernante, porque de este modo se garantizan el amuermamiento colectivo del respetable, lo que les permitirá poder seguir sesteando y pastando sin dar un palo al agua. Quiero decir, sin resolver los problemas cotidianos que suele tener la raza humanoide de los curritos y los currantes que les vota.


Camaradas: Para follar no necesitamos de vuestros consejos ni guías sexuales. Para cancerigenar nuestro cerebrín, con un par de teles nos basta. Todas son la misma basura. Vuestra obligación –para eso os pagamos- no es hacernos felices ni entretenernos. Lo vuestro es –con nuestra ayuda- resolver la injusticia social, mejorar la sanidad y la educación, garantizar nuestra seguridad y tantas cosas que no hacéis. Todo lo demás son cuentos de la china. O sea, folletadas.

martes, 22 de noviembre de 2005

MANITAS DE MINISTRO, JE, JE.

Pues me ha gustado tanto el artículo de Pérez Reverte, hace unas semanas, en El Semanal, que hoy va a descansar mi grilleo, sin que sirva de precedente, aunque alguno hay por ahí hace ya tiempo. En su lugar voy a copiar su artículo para que quienes no tragamos con carros ni carretas, ni con carretes ni cotorros, nos congratulemos unos minutos más con nuestra máxima de siempre: “¡Es que no pasamos ni una!”


“Me gustan las ventas de carretera españolas, las de toda la vida, tanto como detesto los autoservicios gigantescos o las vitrinas refrigeradas y el café en vaso de plástico de algunas gasolineras modernas. Ahora, con las autovías, muchas ventas han desaparecido o quedan lejos de las rutas rápidas habituales, pero sigo prefiriendo, cuando puedo, perder media hora para meterme por una carretera secundaria o una vía de servicio y recalar en alguna de las que siguen abiertas, ya saben, camiones aparcados delante, llaveros con el toro de Osborne, perdices disecadas, carteles de fútbol y fotos de toreros, cedés de Bambino y de la Niña de los Peines, botas de vino Las Tres Zetas y cosas así, con la sombra de Trocito y de Manolo Jarales Campos moviéndose por la mesa del rincón. Y también –o quizá sobre todo– me gusta la clientela que frecuenta esos lugares: camioneros despachando el menú del día, trabajadores del campo o la industria cercana, algún putón rutero tomando algo entre dos servicios, y la pareja de picoletos que dice buenas tardes y pide dos cafés con leche. Lo clásico.

Es mediodía y acabo de entrar en uno de esos sitios. Venta murciana común: longanizas y morcillas colgadas del techo, y los currantes de la carretera y de los campos cercanos despachando, en mesas con manteles de papel, el menú del día. Una como aquella de la que les hablaba hace tiempo en esta página, cuando oí al dueño comentar con dos parroquianos: «Venga ya, hombre. A mí me va a decir el veterinario si el cochino está bueno o malo». Al cochino me dedico también esta vez, por cierto. Morcón, longaniza frita, dos dedos de vino con gaseosa. Con o sin veterinario, el gorrino está de muerte. Por eso nunca me haré musulmán, me digo. Muchas huríes y mucha murga, pero no hay cerdo en el Paraíso.

El caso es que estoy despachando lo mío, y entre dos bocados miro alrededor. Las mesas y la barra las ocupan trabajadores reponiendo fuerzas. Me refiero a trabajadores de verdad: camioneros de manos endurecidas por miles de kilómetros de volante, cuadrillas de agricultores, operarios de maquinaria rural, albañiles de una obra próxima. Gente así. Llevan la cara sucia, el pelo polvoriento, las botas o las zapatillas gastadas, la ropa ajada. Entre ellos, hombro con hombro en las mesas, algún negro, algún indio, algún moro. Currantes, en una palabra. Comen inclinados sobre los platos, con las ganas de quien lleva muchas horas sin parar más que para echarse un pitillo. Y huelen bien. Como debe ser. Huelen a sudor masculino y honrado, a ropa de faena, a caretos en los que despunta la barba de quien se levantó temprano y lleva muchas horas de tajo. Huelen, en fin, a hombres decentes y hambrientos, embaulando con apetito, concentrados en el plato y la cuchara. De vez en cuando levantan los ojos para mirar el telediario, donde una panda de golfos con corbata, que no han trabajado de verdad en su puñetera vida, hacen declaraciones intentando convencer a toda España de que la realidad no está en la calle, sino en otra España virtual que ellos se inventan: el infame bebedero de patos que les justifica el sueldo y la mangancia. De nación, me parece que hablan hoy, discutiendo graves el asunto. Manda huevos. De nación, a estas alturas. Y yo miro alrededor y pienso: qué tendrá que ver una cosa con la otra. Qué tendrá que ver lo que se trajinan esos charlatanes, esos cantamañanas y esos hijos de la gran puta –las tres categorías más notorias de político nacional– con la realidad que tengo enfrente. Con esta gente que come su guiso antes de volver al tajo. Con sus sueños, sus esperanzas, sus necesidades reales. Con las familias a las que llevarán la paga a fin de mes.

En ésas estoy, como digo, masticando longaniza, cuando escucho la respuesta. Viene de la mesa más próxima, donde el ventero, lápiz y libreta en mano, cuenta a cuatro hombres de aspecto rudo y mono azul lo que hay de segundo plato: filete a la plancha con patatas fritas, conejo al ajillo o manitas de cerdo estofadas. A elegir. Y uno de aquellos hombres mal afeitados, de manos toscas y uñas sucias de grasa, mientras rebaña con pan los restos de un guiso de habas, patatas y pescado, dice sin levantar la cabeza: «A mí ponme las manitas de ministro». Luego sigue comiendo muy serio. Y nadie se ríe.”