domingo, 9 de noviembre de 2008

CUANDO LOS HÉROES SON VILLANOS Y LOS VILLANOS HÉROES


El 11 de enero de este año, según rezan las crónicas, se declaró un incendio en una casa de un pueblo de Sevilla, la Algaba. Ni corto ni perezoso, un bombero de paisano que transitaba por el lugar, al ver la dramática situación penetró hacia el interior. Tras comprobar que el matrimonio de personas mayores que allí vivía estaba fuera de peligro comenzó a apagar el fuego. Este hecho no debió de sentar muy bien a los guardias civiles que había por allí. Y es que ya se sabe, lo primero que hay que hacer cuando se declara un incendio es cumplir con las ordenanzas civiles y militares:

- A ver, usted, identifíquese…
- Me llamo Francisco Tellado y soy bombero. Hay que entrar deprisa, salvar a la gente que haya dentro y apagar el fuego…
-Los bomberos de uniforme vienen de camino. A ver, carné de identidad…
-Mientras que saco la cartera y los papeles,  los de ahí dentro acabarán fritos…
-¡Identifíquese, coño!

Más o menos, uno se imagina así la escena, echándole un poco de literatura al asunto. Y mientras tiene lugar tan edificante y provechosa conversación, unos viejecitos tosiendo y tragando humo (él en silla de ruedas) y el fuego ganando metros en cuestión de segundos. Seguramente el bombero se enfadó y salió echando leches  para el interior de la casa mientras los guardias seguían entusiasmados hablando del reglamento y del carné de identidad que aquel forastero tan atrevido no les había enseñado. Al final, cuando el bombero de paisano prácticamente había conseguido apagar el incendio, lo trincaron. Fue entonces cuando Paco se identificó con papeles, pero ya con la conciencia tranquila y el trabajo bien hecho, aunque aquel día estuviera de vacaciones. En la calle la gente que se apiñó a ver el espectáculo pronto se dio cuenta de la grotesca situación y empezó a abuchear a los guardias. Si yo hubiera estado allí habría hecho lo mismo.

¿Y qué adivinan que ocurrió al cabo de unos días? Que citaron  a juicio al intrépido bombero… por desacato a la autoridad. ¿Y qué adivinan que ha dicho el juez de turno? Que el bombero debe pagar una multa y las costas del juicio. O sea, cerca de 600 euros. La justicia, cuando le interesa, muestra una rapidez inusitada: aquí te pillo y aquí te mato. Tonta, ciega, muda y … subnormal. Algo huele a podrido en un país donde a gente honrada y que se juega la vida  por salvar al prójimo (a veces hay desacatos que huelen a gloria y a sentido común) la tratan de villana mientras miles de malandrines y chorizos campan libremente a sus anchas o salen del talego tras una mísera condena. A algunos, como el tal Julián Muñoz, extrincador de Marbella, hasta se los rifan para salir en las telecacas y forrarlos de pasta gansa con el cuento chino de que lo suyo es de “interés general” (por ejemplo, porque se han acostado con una famosa tonadillera). El mundo al revés: es un pésimo negocio ser una persona honrada.

La familia salvada por el bombero que se metió donde no le llamaban (tiene bemoles la cosa…) ha dicho que ella pagará la multa, a lo que el condenado por desacato ha dicho que no, que lo hizo porque sintió que era su deber y que volvería a hacerlo. Quiere que le conmuten la multa por unos días de prisión. Mucho me temo que lo mismo acaban echándolo del real cuerpo de bomberos. 

En unos momentos de gran nerviosismo, uno puede entender  la actitud de los guardias ante un tipo que aparece de pronto por allí y que se mete dentro del fuego saltándose las órdenes de la policía. (Las cosas vienen mal dadas y el tipo la palma: no veas el marrón que les puede caer a los guardias por haberle dejado pasar). Pero una vez que todo ha ocurrido felizmente y que la actitud de aquel hombre –un bombero, no lo olvidemos- ha salvado a una familia, ¿a qué viene seguir insistiendo en el desacato? Lo que no tiene justificación racional alguna es que un juez, meses más tarde, en la tranquilidad de un despacho, conociendo lo ocurrido y el agradecimiento hacia el bombero de paisano por parte de la familia salvada y de todo un pueblo, imponga una multa al héroe porque  éste no llevaba el carné en la boca y no se quedó fumando un cigarrillo viendo como pasaba el tiempo esperando que llegaran sus compañeros de profesión. ¡Como si la burocracia fuese consustancial a las situaciones de emergencia, donde lo que hace falta es valentía, rapidez e ingenio! Un juez que, pasados varios meses, aún no se ha enterado que el asunto acabó  felizmente gracias al arrojo y valor de un hombre entrenado y preparado para salvar vidas ajenas, fuese vestido en esos momentos de bombero o de lagarterana, estuviese o no en horas de servicio o de francachela. ¿Pero en qué mundo viven algunos miembros de la judicatura?   

-¡Identifíquese, coño!
-¡Oiga, que pueden morirse los de la casa como no se apague el fuego pronto!
-No se preocupe. A esos también los identificaremos, aunque queden carbonizados.


El Puñetas tiene la impresión de que ayudar desinteresadamente a los demás se está convirtiendo en una acción de alto riesgo.

== VIDEOTECA ==

HÉROES DEL SILENCIO - LA CHISPA ADECUADA.
Visto el éxito de la heroicidad del bombero, conformémonos con estos héroes del rock. Qué pena que se hayan separado...



SERRAT - LECCIONES DE URBANIDAD
Consejos para los villanos de todos los colores...



ILLAPU - AUNQUE LOS PASOS TOQUEN
Cada vez que veo el vídeo, más me conmueve. ¿Dónde estaban la justicia y los jueces bien plantados en aquel entonces y en aquel lugar, cuando el Gran Villano montó la que montó? 

jueves, 6 de noviembre de 2008

BIENVENIDA IMPERIAL

Ya tenemos nuevo jefe supremo del Imperio. Por primera vez, y sin que sirva de precedente, todo el mundo está contento. Mejor así. Se trata de míster Obama, mulato para más señas, lo que ha convertido su elección en un acto histórico. (Más que para alegrarse es para sonrojarse porque hasta la fecha no haya ocurrido suceso igual. En fin…). El bueno de Barack ya está deseando conocer en persona a mister Zapatero, quien ha prometido ser “un amigo y aliado fiel”. ¿También si al nuevo emperador le da por montar otra guerrita, a la que tan aficionados son los presis norteamericanos? Todo son parabienes, emociones y lágrimas, como corresponde a un buen guión de Hollywood. No descubro nada si afirmo que los guionistas de Barack y de su opositor McCain pertenecen al gremio del séptimo arte. Lo he notado por la cursilería, mojigatería y blandenguería casi infantiloide de algunos discursos de los susodichos. Ahora el derrotado se retira al rancho y el triunfador se dispone a coger el toro por los cuernos: crisis económica, dos guerras, el Putinov, los alegres chinos del todo a cien, el fantasmón iraní, la inexistente sanidad pública y hasta la necesidad de que el mundo coma más hamburguesas de McDonald. No le arriendo la ganancia. No es por ser cenizo, pero días de mucho, vísperas de nada. Estos mesianismos me dan mala espina y la decepción puede ser de NBA. Mientras tanto exhibamos una sonrisa de oreja a oreja y que nos quiten lo bailao. Ojalá no nos salga el demócrata Obama como los puteros Kennedy y Clinton. Claro que es mejor perderse por unos muslos o lengua femeninos que ser un tonto del culo como el camarada que hemos tenido como jefezuelo durante los ocho últimos años. ¡Aleluya, aleluya Ave César, los que vamos a morir tarde o temprano, te saludamos y te damos la bienvenida imperial! (Y para mí que al imperio USA le quedan tres telediarios…).

martes, 4 de noviembre de 2008

LA RECESIÓN HA VENIDO Y NADIE SABE COMO HA SIDO

Medio mundo está en recesión y el otro medio espera turno. A estas alturas nadie se explica como hemos podido llegar a esta situación tan inesperada. Ni los tropecientos gobiernos, ni sus miles y miles de asesores de variado pelaje, ni los economistas más preclaros del mundo mundial, ni los que trabajan en el sector financiero para sisarnos el dinero que les depositamos tan alegremente, ni los cien mil videntes y nostradamus que a todas horas largan estadísticas sobre el futuro. Nadie se enteró de lo que se avecinaba hasta que ya lo tuvo encima.

Ahora los más importantes jefecillos de la ignorancia quieren reunirse pronto para encontrar la piedra filosofal perdida o para frotar la lámpara de Aladino a ver si hay algún genio entre los presentes y dice lo que hay que hacer para que el chiringuito no se hunda del todo. A esa reunión de los puntos G (el 8 y el 20) nuestro presi zapateril quiere ir cueste lo que cueste. Naturalmente, todos le apoyamos, incluido el Puñetas. Alguien tendrá que explicar en tan magna reunión el milagro de pasar de la no crisis a la crisis en menos que canta un gallo o de cómo lograr en unos meses la mayor subida del paro de toda la galaxia. Oiga, ¡y sin esfuerzo alguno!

El aburridísimo ministro de la cosa económica, el casi jubilable Solbes, ha manifestado que “ya no quedan más medidas aplicables contra la crisis”. Hay sinceridades que mejor guardarlas en la cartera por lo que acojonan y encoñan al personal.  Otro genio de la época, el muy honorable expresident de Cataluña, don Pascual Maragall, ha salido de su ostracismo para decir una cosa muy bonita: “En España se ha vivido del cuento, de la construcción y del turismo”. Ahora se trata de extender la mierda a todo el cuerpo social, equiparando la misma responsabilidad a un presidente de una Comunidad Autónoma y al barrendero de la esquina. Son especialistas en quitarse de en medio, aunque siguen chupando del bote. El personal corre que se las pela cuando se trata de eludir sus responsabilidades y ahora resulta que todos, pero todos-todos, tenemos la culpa del desaguisado en que nos encontramos. Un clásico: la socialización de las pérdidas y de la responsabilidad. Más clarito para los que van a pie y no en Audi-8 oficial: cornudos y apaleados.

(Ilustración del diario Público)

domingo, 2 de noviembre de 2008

LOS ALEGRES CHICOS DEL CORDÓN SANITARIO

 

La expresión del “cordón sanitario” (una gilipollez como otra cualquiera) se puso de moda con el Pacto del Tinel de hace unos años, para aislar al PP en la política catalana. Ya  estaba aislado desde hacía mucho tiempo pero los camaradas de la izquierdona más rancia del país querían demostrar que ellos no tienen complejos en usar el bisturí y la mascarilla contra todo lo que consideran que va en contra de sus intereses.

La última semana el diario ABC ha publicado que Ernest Benach, el presidente del Parlamento catalán, ha tuneado su A-8 oficial (110.000 euros del ala para que vaya a gustito de casa al trabajo y viceversa) con unos  “extras” –incluido un reposapiés- que han costado una miseria: veinte mil eurillos. Como en este país hay gente que se escandaliza por todo, el bueno de don Ernesto -al que siempre vemos en el palco del Camp Nou y del Espanyol ejerciendo de President- ha tenido que llevar de nuevo el Audi al taller para que le quiten los añadidos. Ya no podrá ver la tele en el puto coche ni escuchar el MP3 a todo gas ni escribir los discursitos institucionales en la mesita escritorio, camino del Parque de la Ciudadela. Menos mal que no se le ha ocurrido a nadie el pedirle que vaya en Metro al trabajo, o en su propio coche, como hace todo quisque e hijo de vecino. Menos mal que todavía hay clases, unas con más dignidad que otras. La clase política, por ejemplo…

Poco después el mismo endemoniado periódico (que encima es monárquico) denunciaba que el vicepresidente Josep Lluís Carod Rovira –Pepe Luí para los amigos-, del mismo partido “republicano” que don Benach, oh casualidades de la vida, se beneficia cada año de unos míseros 21.000 eurillos en dietas y gastuchos de desplazamiento. Eso sin contar con lo del coche oficial (adivina, adivinanza: ¿será otro Audi-8 o un Fiat Punto?) y lo del chofer correspondiente, que eso de que un mandatario conduzca su propio coche no se ha visto  ni en el Congo ni en la Conchinchina. 

Algún día habrá que escribir un poquillo sobre el matrimonio civil de nuestros políticos (de todas las castas y gobiernos) con los coches oficiales Audi, pero mientras llega ese divertido momento, es preciso saber qué reacción han tenido los aludidos camaradas. Por de pronto, se han cabreado –y con razón-  porque algunos periodistas les acusan de manirrotos mientras que el pueblo soberano que tanto les adora e idolatra las está pasando canutísimas por la maldita crisis.  ¿Por qué no van a poder darse el gustazo de ir desde el pueblo a Barcelona y viceversa con los piececitos bien recogidos en el anchuroso Audi o con las dietas bien amarraditas en la cartera? Pero, ¿no los votan para que hagan eso? ¿Pero es posible que haya todavía alguna gente envidiosa y puritana que vea escándalo en esas bagatelas?  No lo entienden, y por eso se han cabreado. Y claro, se han sacado de la manga otro nuevo cordón sanitario.

Para ello han recurrido a su primo de Zumosol, el presidente de ERC, don Juanito Puigcercòs, colega mío en el nombre de pila y en salir en defensa de los pobres, desvalidos y muertos de hambre. Como era previsible ha sacado ese talante sectario, troglodítico y rebuznero de las grandes ocasiones, envolviéndose/escondiéndose tras la bandera y la patria, para pedir un cordón sanitario para el ABC. Si ahora, que todavía es casi un don nadie, saca a pasear estas democráticas maneras e intenciones, no quiero pensar qué sacará de la chistera el día en que su partidín tenga una mayoría absoluta en Cataluña. Se empieza aplicando el “cordón sanitario” al enfermo y se le acaba mandando a la “cámara de gas”.

¿Quién dijo que la Inquisición ha muerto?      


== VIDEOTECA ==

LOS FABULOSOS CADILLACS - LA PARTE DE ADELANTE
Donde se ponga un Cadillac... La letra viene de perilla...



KNIGHT RIDER - WHAT I'VE DONE
El coche fantástico ha tenido sus hijitos, aunque siempre preferiremos el original.

jueves, 30 de octubre de 2008

EL MINISTRO FRACASO: EL PLAN "VIVE" SE MUERE

El Ministro de Industria y Ecétera, don Miguel Sebastián, acumula un nuevo fracaso: su plan VIVE, se le muere. Un plan, marca de la casa, que pretendía renovar y vender coches, y a fecha de hoy lleva la friolera de 40, tras 3 meses de vigencia. Un ridículo tan sonoro como su batacazo electoral cuando se presentó para alcalde de Madrid.  Entonces le faltó tiempo para abandonar su compromiso con los pocos que le votaron (él es un triunfador y los triunfadores están llamados para otros papelones). Ahora no caerá esa breva pues podría enfadarse Zapatero, su amigo del alma. Seguirá en el cargo pensando en otro nuevo plan y otro nuevo fracaso. A don Miguel se le funden todas las bombillas que toca. Más que experto en Fundamentos de Análisis Económicos (con su asesoramiento, la actual crisis no durará ni cuatro días), lo suyo es tener un amigo Presidente que le coloca en los sitios más insospechados e inmerecidos. Por ejemplo, de ministro de Industria. No sólo no se venden coches del VIVE, si no que la industria automovilística le agoniza. Ahora anda con la cosa de los coches eléctricos. ¿Funcionarán con bombillas? En vez de preocuparse por lo suyo (gestionar la industria hasta hundirla), también se ha metido a inventor. ¡Dejadles, muchachos de Renault y Nissan, que éste os resuelve lo del coche de pilas en un pis pás! Acabará provocando un apagón en el país, que riete tú de aquel famoso de Nueva York…

PD: Por fa, don Miguel, vuelva a la Complutense a desasnar universitarios. ¡El país y la ministra Garmendia se lo agradecerán!

martes, 28 de octubre de 2008

CHORRADA CONFUSO-REFLEXIVA SOBRE LOS TIEMPOS CAMBIANTES

Hubo un tiempo, que duró mucho tiempo, en que los cambios se veían venir a lo lejos y daba tiempo para enfrentarse a ellos o asumirlos. ¡Qué tiempos tan redundantes! Hasta los cambios más radicales y revolucionarios se vislumbraban a tres leguas. Hoy, en este mundo desnortado y desequilibrado en que vivimos, a veces te enteras de que algo gordo ha cambiado a tu alrededor justo cuando ya ha pasado. Es el movimiento continuo hacia ninguna parte, el cambio permanente de la nada más vacía y tontuna. Compras una tele o un ordenador o cualquier cacharrete y ya lo adquieres viejo, desahuciado, pasado de rosca, aunque te lo estén vendiendo como la novedad más novedosa. Así que no nos enteramos de la misa, ni de la mitad.

Éramos la maravilla de la economía mundial y en un pis pás, zacatrás, al foso de los leones. Te comprabas un pisazo y un cochazo a precio de oro porque podías permitírtelo y, en poco menos de lo que canta un gallo, ahora te enteras que eres un insolvente, que estás en el paro y que hasta una lata de sardinas es un objeto de lujo. Vivías en una nube algodonosa cuando, pumba, de golpe y porrazo, se ha convertido en una tormenta perfecta. Sin olerlo. No te valen ni los tropecientos asesores y expertos, ni tus cincuenta masters sobre cómo adivinar el futuro sin morir en el vano intento. Nada, eres un pobre hombre o mujer al que ya le ha abandonado hasta la mascota. ¿Y cómo puede ocurrirle esto al inteligentísimo humanoide, dios de dioses, dueño del cielo y de la tierra? Pues sencillamente porque ya han conseguido que seas una máquinita más, de esas que se programan en un laboratorio repleto de publicistas y fontaneros y que –como todo el mundo sabe- son idiotas perdidas en cuanto le quitas las pilas o desenganchas de la corriente. Nos han programado con una basura tecno-ideológica de tienda de todo a cien, que abotarga el cerebro y hasta los sentimientos. Vemos sin ver, sentimos sin sentir y sólo sabemos que no sabemos nada, justo cuando ya no hay solución. Entonces hay que resetear el sistema, repleto de porquería y desechos que a nada conducen: hipotecas subprime, globalizaciones tercermundistas, desarrollo sosteniblemente insostenible, trolas a precios de saldo, ideas de barro -cocido en un estudio de televisión- y servido a domicilio en el sofá del dulce hogar. Como siempre, el tipo al que le ponen la cornamenta por montera, es el último en enterarse. Cuando quiere darse cuenta ya se ríen de él hasta los ciervos más torpes.

Como hacemos el mundo a nuestra imagen y semejanza, tenemos el planeta y el clima que nos merecemos: hechos la picha un lío. Ayer estábamos tomando el sol en la playa y hoy, si no sacamos el abrigo, la palmaremos de frío. En cuestión de horas hemos pasado del tórrido verano al invierno más crudo. De la sequía más montaraz a ahogarnos bajo tres metros de agua. De creer en algo sólido aunque más falso que Judas (que somos los reyes del mambo), a constatar que lo único seguro es que somos carne de croqueta. Del totum revolutum, sin solución de continuidad, al revolutum totum: el carrito de los helados y, dos metros más allá,  un tío vendiendo castañas asadas;  un comercio con bikinis a precio de saldo y, justo al lado, otro con abrigos rebajados de pieles sin piel. Un despiporre, una mezcolanza, un guirigay, un follón en el que los  vividores de aguas revueltas pescan a sus anchas gracias a la programadísima confusión y caos del hombrecillo corriente y de la mujercilla moliente. Nuestra clásica naturaleza (tan en vías de extinción como el trabajo bien hecho) se cortocircuita con tanto cachondeo, pero esa reacción es el canto del cisne.  También el palmípedo caerá en el puchero. Lo que unos pocos malprogramados inútiles llamamos “memez”, la gran mayoría sincroprogramada lo define como “progreso y cambio”. Tantos siglos de lenta evolución y arduo afán civilizatorio para acabar no sabiendo ni la hora que es porque los tecnócratas nos la cambian cuando les sale de sus bajos más bajunos. Bush, Sarkozy, Pu Chi Min, Putinov, Zapatero...: no nos salveis del caos, por favor. Dejad que nos licuemos solos... 

domingo, 26 de octubre de 2008

LLAMAZARES, GO HOME


Tarde o temprano a todos acaban mandándonos a casa, aunque nos resistamos como gato panza arriba. La hora (a medias, puesto que sigue de diputado) le ha llegado a don Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida. Hace unos 8 años sucedió en el cargo al inimitable Julio Anguita y, al dimitir, ha conseguido el más difícil todavía: desbaratar todo lo alcanzado por el califa cordobés y dejar una izquierda desunida y hundida. Un exitazo.

Camarada de grandes obsesiones, siempre estuvo más preocupado de zurrar a la derecha (a la que siempre ha colocado en la órbita franquista) que de proponer alternativas originales de una izquierda moderna. Su papel fue actuar de comparsa del Psoe aunque, eso sí, arrogándose la autoría de todas las leyes aprobadas en comandita. Nunca aprendió que los señoritos que dirigen el partido del puño y la rosa (otra cosa son las bases) tienen verdadero asco a la grasa, al sudor del andamio y al trabajo manual. Lo suyo es la propaganda y el marketing electoral, amparados por una ley que se hizo a inicios de la transición para favorecer el bipartidismo y a los partidos nacionalistas bisagra, al tiempo que penalizaba descaradamente al tercer partido con representación en todo el Estado. Jamás se atrevió a reclamar en la calle una ley electoral equitativa y justa. Muchos anónimos ciudadanos le hubieran acompañado. El drama de Llamazares es que no se fía de los que están fuera de su Iglesia…y tampoco de los que tiene dentro. Ahora que se va (a buenas horas mangas verdes), proclama la necesidad de una organización “más abierta y menos sectaria”. Parece desconocer, con lo que le gusta la memoria histórica, que los partidos de su órbita ideológica siempre han sido expertos en las disensiones, las escisiones y los abrazos traicioneros.

Aquejado de “franquitis”, una rara enfermedad ya en vías de extinción, su mayor obsesión ha sido siempre la derecha del PP, mientras que a los periféricos nacionalistas (cerriles y ultramontanos) siempre los ha tenido en mejor estima. No tuvo empacho ni remilgos en posar junto a pancartas que lucían un “Aznar, asesino”, con motivo de aquella providencial guerra de Irak en que se metió el tío del bigote y que tanto bien le hizo a algunos.  Acusa de sectarios a los miembros de la Coalición que están en desacuerdo con la política que ha llevado en estos años. Enemigo de la autocrítica, quizás debería saber que él también es un sectario de tomo y lomo embuchao. Un tipo para el que sólo hay dictaduras de derechas y para el que las palabras mágicas de “República” e “Izquierda” son el bálsamo de fierabrás que resolverá todos los males del mundo mundial. Como si la historia hubiese empezado en el siglo XIX. Quizás el principio de la realidad le llegue con la presente dimisión, aunque la experiencia  habitual señala que, a los defenestrados, les suele ocurrir justo lo contrario: se radicalizan infantil y placenteramente. “IU necesita la revolución concreta del día a día y no la de la cafetería” –ha dicho en la despedida. Ya verán qué pronto se le olvidan palabras tan sensatas y certeras, cayendo él mismo en el defecto que endilga a sus rivales de partido y coalición. Cuando se va o lo echan, tiene la bendita idea de proclamar que “hay que apostar por un nuevo socialismo del siglo XXI”. Hasta el último mono sabe desde hace años que el capitalismo y el socialismo, las democracias y su deriva partitocrática, las viejas ideologías y las míticas historietas del pasado están dando sus últimos estertores y dios sabe qué demonios ocupará su lugar. Tenemos que refundar hasta  a la madre que nos parió…

Pese a todas sus contradicciones, manías y fobias, en una cosa hay que felicitarle cantidubi: ha sido un hombre honesto, trabajador, discreto y eso le honra. Es más, habría que hacerle un monumento viendo la pandilla de vagos y corruptos que hay en su profesión politiquera. No se ha contagiado. En eso, IU siempre ha sido un ejemplo. Quizás esa honradez sea una causa más del fracaso de la Coalición y del propio Llamazares. El pueblo ese, al que él tanto gusta de apelar infructuosamente, sigue prefiriendo a personajes golfos y mentirosos antes que a gente honrada. Y así nos va en la feria…  

== VIDEOTECA ==

GASPAR LLAMAZARES, IU Y LA IZQUIERDA...¿ÚTIL?
No van muy desencaminados los gansos éstos de Intereconomía...



"VENCEREMOS", HIMNO DE CAMPAÑA DE SALVADOR ALLENDE.
Seguro que esta canción le encantará a don Gaspi. Y a mí también. Lo que vino después no le gustó a casi nadie...

viernes, 24 de octubre de 2008

LOS LLORONES, DE MERCADILLO...

Andan llorando todo el año con grandes lágrimas de cocodrilo contra el Estado opresor, pero en cuanto llega la aprobación de los presupuestos estatales pierden el culo por hacerse imprescindibles. Este año volvió a ocurrir: el PNV y el BNG permitieron al Gobierno zapaterino aprobar los presupuestos de 2009. “En aquella pobre democracia elemental de hace cien años –decía Mingote en uno de sus geniales chistes-, se compraban votos por un duro!...” Ahora se siguen comprando pero en los vestíbulos del Parlamento, en un intercambio de carísimos cromos, carente de toda responsabilidad y finura. Se compran votos  -y se venden-  para “sacar tajada”, en palabras reveladoras de José Erkoreka, portavoz del PNV. Y el Gobierno, encantadísimo. Otro trámite más pasado por la trituradora de los votos y la pasta gansa mientras que el primer partido de la oposición sigue tan cegato y torpe como siempre. Hubiera bastado darle algunos votos al Gobierno o abstenerse en unos cuantos diputados para que nos hubiésemos ahorrado el espectáculo habitual de los nacionalistas poniendo el cazo –sin dejar de lloriquear- para tener unos presupuestos generales que, esta vez, nacen más falsos que Judas. Faltaron en el mercadillo los alegres chicos de la CIU catalana, omnipresentes durante muchos años, pero cuando te desalojan del poder ya eres un cero a la izquierda.  Estos sí que lloran a lágrima viva y con razón porque el cazo ya lo tienen otros. ¡Cuánto os echamos de menos, paisas!  

martes, 21 de octubre de 2008

UNA DE BANDOLEROS

Si hay algo que cada vez está más claro en esta merienda de negros en que vivimos (los negros, naturalmente, somos los ciudadanos de a pie, la morrallita, señor…) es que nos roban y engañan a manos llenas. Con la anuencia del poder, que para eso colabora todo lo que puede, a modo de vanguardia obrera, empresarial y financiera.

Uno de los robos más clásicos (que como se realizan a la gran mayoría, pasan por naturales y hasta benéficos para la buena marcha económica de la sociedad) es el de las petroleras y gasolineras. No hablamos ya de que han conseguido, sin bajar un duro, que los clientes se arremanguen la camisa y ellos mismos despachen la gasolina, mandando al paro a miles de trabajadores. Es que cada vez que sube el petróleo estos caritativos bandoleros no tardan ni dos minutos en repercutir el precio en los consumidores consumidos, mientras que si se produce un bajón en los precios de origen, se hacen los remolones: es que hay un conjunto de costes que no disminuyen, es que la calculadora está estropeada, es que tenemos un morro que nos lo pisamos… La OCU ha denunciado que “el consumidor apenas paga desde julio un 6% menos por las gasolinas, cuando el precio del crudo ha descendido un 27% en este periodo”. Da igual, la culpa ahora es del dólar que se está revalorizando…

Mientras tanto, el Gobierno mirando para su cuenta corriente, que aumenta cuanto más alta es la factura que pagamos los negritos cuando vamos de visita placentera a la gasolinera. Y mientras “estamos estudiando porqué se retrasan tanto los cambios en el precio final de la gasolina cuando se trata de aplicar las bajadas” (palabritas del niño Jesús en voz de la señora presidenta de la Comisión Nacional de Energía), “es evidente que hay que subir el recibo de la luz” (palabrotas de la misma señora).  Como siempre, las dos varitas de medir o el clásico embudo. “Barremos España para investigar los precios de la gasolina” –sigue explicoteándose la doña, escoba en mano, mientras con la otra usa el aspirador para enchufarlo en nuestros depauperados bolsillos eléctricos.

Francamente: al menos  Luis Candelas o Jose María el Tempranillo se jugaban el pellejo cuando se trataba de robar y esquilmar a los unos para dárselo a los otros, pero los bandoleros modernos aplican los mismos fines sin poner en riesgo careto alguno. Es más, encima protestan porque no pueden sacar más tajada. La Comisión referida antes, uno de los organismos reguladores (ese que barre para casa, claro), tiene un gran problema: “Un problema importante que no podemos resolver nosotros. No podemos competir en sueldos con el sector privado”. Total, para el bien que nos procura a los negritos, mejor sería cerrar el chiringuito y que les den... 

domingo, 19 de octubre de 2008

EL JUEZ DE LA CAMISA DE ONCE VARAS

 
Hay dos sentidos a los que algunos concedemos tanta importancia, si no más, que a los clásicos: el sentido común y el sentido del ridículo. Del primero hablan muchos, pero del segundo casi nadie se acuerda o incluso su ausencia es considerada una virtud. Pues no: el sentido del ridículo es muy necesario porque que sin él pueden cometerse las mayores tonterías y las mayores infamias. Sólo quien no tiene sentido alguno del ridículo puede vanagloriarse de ser el más listo, el más solidario, el más guapo, el más inteligente, el más justo o el más gracioso. O dicho de otra manera, considerar que los demás son torpes, egoístas, feísimos, subnormales, etc.

Por mi olfato de perro perdiguero, tengo la impresión que el juez Garzón carece del sentido del ridículo, aunque para convertirla en afirmación precisaría conocer personalmente al personaje. Que el juez más famoso del mundo (¿) quiera ahora exhumar miles de cadáveres de una guerra cruel habida hace ya más de 60 años es una excelente noticia para los caínes que tanto abundan por esta antiquísima piel de toro. Pudiera ser que al final los unos y otros acaben arreándose mamporros con los huesos encontrados en las fosas comunes. ¿Hará falta recordar que vivimos en un país en el que los demonios familiares, para muchos, no sólo se remontan a 1936 si no –incluso- a siglos anteriores? No extraña que hasta una celebración reciente, como la del 2 de mayo de 1808, todavía se plantee por algunos -¡200 años más tarde!- como una efemérides de lectura política actualísima.

Cualquier persona con sentido común y moderado sentido del ridículo diría que cuando se tiene una justicia decimonónica en medios –como la española-, con un atasco de causas y procesos pendientes digno del Guinnes, lo último que hace falta es añadir más leña al horno que no funciona. Se ve, sin embargo, que eso a algunos les encanta. Como estamos en un país donde pocos leen, nuestra historia es una gran desconocida. Es el caldo de cultivo ideal para que la propaganda funcione a tutiplén. En vez de enterarnos de nuestro pasado por los historiadores de variado pelaje, las hemerotecas y otros recursos al uso, una gran mayoría lo hace a través de los políticos (que sólo recuerdan lo que les interesa), los periodistos de pacotilla que viven sólo de los chascarrillos,eslóganes y anécdotas y algún que otro juez al que le encantan las causas perdidas para ganar él fama y poder. Como si no tuviera pendientes cientos de ellas, pero de hace cuatro días, a las que sí puede hincarle eficazmente la dentadura.

Da lo mismo que la familia de Lorca se niegue a que algún personajillo público se haga la foto con los restos de huesos del poeta vilmente asesinado: habrá foto. Si hay familias que pretenden encontrar y honrar a sus muertos (por culpa de la guerra civil, del franquismo o de la batalla de Guadalete), se les debe prestar todo el apoyo y medios requeridos sin necesidad de montar este circo mediático y legal en que se han empeñado algunos. También haría falta (es sólo una tonta idea) que las telemierdas y otros medios de comunicación dedicasen sus esfuerzos en hablarnos de nuestro pasado de luces y sombras, desde el más reciente al antiguo, a ver si así la mayoría aprendemos algo del ayer (para aplicarlo en el hoy y el mañana), en vez de tirar el dinero en concursos para oligofrénicos y en tanto fútbol comecocos. Son un servicio público pero todavía no se han enterado ni queremos enterarnos. El famoso juez (otra estúpida idea) debería centrarse en lo que ahora toca, sin tantas alharacas ni cámaras retratando su augusta persona, pues más parece una estrella de cine que un discreto servidor de esa señora  de tan  buena presencia (aunque ciega y sorda) llamada “justicia”. ¿Es que no se da cuenta –quizás por ausencia del sentido del ridículo- que ha coleccionado tantos cromos mediáticos y propagandísticos –como aquel de convertirse en político fino de la mano de Felipe González, del que tuvo que salir huyendo en estampida- que muchos lo tenemos más que calado? Para meterse en camisa de once varas ya nos sobran nuestros amadísimos políticos, directores de bancos y cajas, famosuelos de medio pelo y hasta presidentes de clubes deportivos.

== VIDEOTECA ==

LEONARD COHEN - TAKE THIS WALTZ.  
(Un binomio perfecto: La poesía de Lorca y la música de Cohen).



CARLOS CANO - LA MURGA DE LOS CURRELANTES.
(El cantor andaluz tempranamente desaparecido, siempre tan irónico, popular y cercano al sentir de la calle).



LLUÍS LLACH - CAMPANADES Á MORTS.
(El cantautor catalán sigue sobrecogiendo con esta rabiosa canción. No válida para estómagos delicados).