jueves, 19 de enero de 2006

MUCHAS LENGUAS Y UNA SOLA BOCA



Cuando sale uno al extranjero es cuando más se da cuenta que si habla un solo idioma, es hombre muerto y al agua. Siempre, claro está, que ese idioma no sea el del imperio, es decir, el pikinglis. Si le das a la lengua de Chakespeare, todo furula normalmente. Milagros de la cosa imperial y multinacional. Pero si lo que parlas es un vulgar castellano almibarado de cientos de expresiones locales y dialectales, entonces vas aviado: tienes menos porvenir que un cerdo ibérico en el Polo Norte.

Hay quien utiliza la lengua como arma arrojadiza para con los demás. Algunos quieren ser nación gracias a que tienen una lengua peculiar. Otros están siempre con la lengua fuera y los más no se enteran ni de lo que hablan entre ellos mismos, cosa bastante corriente (dicho sea entre paréntesis).

Hace un par de años un profesor de árabe en la Escuela de Idiomas de Málaga, en una entrevista periodística, decía que “el árabe debería ser el segundo idioma a aprender en la Enseñanza Secundaria”. Aquello me dejó completamente preocupado porque el menda ha sido incapaz de aprender otro idioma distinto del materno, por más que lo intentara con el inglés y el francés. Y es que hay quien no tiene don de lenguas ni lenguaje extra donde cobijarse. El muá, un suponer.

Así que lo de aprender árabe despertó en mí resonancias casi bíblicas. Por historia y proximidad geográfica, está claro que el Puñetas –aunque ya no calce zapatos de la ESO- debería aprender el árabe. Claro que cada vez que compra cualquier cacharro y ve en un lado “made in China”, sabiendo que –además- son muchos los chinos con los que poder hablar (¡hay tantos!), considera la necesidad de aprender chino. Más después me paso al coreano cuando observo patidifuso que casi toda mi ropa deportiva y más cacharros son de allí. ¿Cómo no aprender un idioma que está aportando tanto a la civilización occidental? Además, como viajo cada vez más a las Cataluñas por motivos familiares, también estoy considerando la posibilidad de aprender el catalán porque es que cada vez me entero menos de lo que allí se parla. Para más inri mi empresa me dice que pronto deberé extender mis tentáculos comerciales al País Vasco, por lo que parece recomendable que me vaya perpetrando de unos conocimientos de euskera (hasta ahora sólo sé decir “gabon” y “gambón”) y de un chaleco antibalas. Me cuentan que cada vez hay más intentos en España de tener cada tierrecilla su idioma particular y específico por aquello de que la cosa da lustre y pedigrí. Y si no se tiene, pues se inventa con un pase mágico por aquí y un garbeo prehistórico-lingüístico por allá. El caso es presumir de lengua larga y ancha.


En mi orfandad lingüística no olvido que desde mi más tierna infancia tuve una prima francesa y que mi bachillerato fue edulcorado con el dulce acento gabacho, pese a lo cual sólo sé algo del “plaisir” y del “amour a la remanguillé”.

Del inglés, en cambio, no entiendo ni papa. Ya sé que es la lengua del imperio y que sin ella soy un huérfano lingual, pero uno –ya se sabe- no es perfecto. Y es que, en vez de aprender un idioma a mis años para así parlar internacionalmente con muchos millones de hijos de vecino, me resulta más atractivo y simpático hincarle el diente a otros saberes del orbe más livianos y pasajeros. Caprichos de la edad, las neuronas y la escasa verborrea con que me adorno. Hay quien con tantos idiomas se hace la pichi un lío et ya no sa muy bian si sui idioma est el latin, landalú, el castiellanu o el quechúa. Yo, que sólo utilizo la lengua que mis papis me enseñaron al nacer, no tengo ese lío.

Tal como dice el profesor universitario, para que a las nuevas generaciones no les pase como a mí, es recomendable que se dejen de tantas mate, historia, naturaleza y demás zarandajas y que aprendan los principales idiomas del mundo. No como uno, el que ésto chirría, que mucho deseo de aprender lenguachas ajenos pero al final rien de rien (por torpe). Y así me va, que sólo sé insultar al prójimo en un idioma. Las lenguas, como la pasta gansa, están muy mal repartidas… ¡Y eso que hay más de 7.000!!

viernes, 13 de enero de 2006

UN PAÍS EN PORCIONES



En este país llamado "El coño de la Bernarda"... (perdón, quiero decir España) tenemos una gran ventaja respecto a otros muchos del orbe terrícola. Mientras que en bastantes lugarejos se aburren soberanamente pues sólo hay un gobierno y un parlamento, aquí -cosas de nuevos ricos- nos lo pasamos de coña con un gobierno y un parlamento nacionales y encima 17 autonómicos (si no he perdido la cuenta, que todo puede ser). Todas las regiones, nacionalidades y villorrios tienen su chiringuito político que gobierna y legisla en muchas ocasiones a su aire y libre albedrío.

Hemos pasado en 30 años de ser un modelo de Estado excesivamente centralista a ser el Estado más descentralizado del orbe, donde -sólo es un ejemplillo- los funcionarios de educación pública, o de la sanidad, cobran 17 sueldos diferentes, según en qué Comunidad Autónoma se encuentren. Pasas de una comunidad a otra y te cambian las leyes, las normas, los visados... Si quieres instalar una empresa te volverás loco pues cada Autonomía tiene unas normas y requisitos diferentes.

No es que esté exagerando. Estoy caricaturizando, que no es lo mismo. Y basta verse en cualquier disyuntiva -traslado de una Comunidad a otra, por ejemplo- para darse cuenta del guirigay en que andamos metidos. Todo un montaje, el ya clásico "café para todos", que aparte de cómico, aparte de carísimo, no se puede decir que haya ayudado mucho a la igualdad entre los ciudadanos, incluso a la descentralización, porque ahora tenemos 18 centralizaciones administrativas: la clásica de Madrid y las nuevas de las capitales autonómicas. Hemos creado un nuevo intermediario político que idealmente está muy bien pero que en la realidad veremos a qué cenagal nos lleva cuando se aprueben la patulea de nuevos Estatutos Autonómicos al alza que andan preparándose y haciendo cola. Encima, cada dos por tres, andan peleándose unos con otros (especialmente con el gobierno central, al que todos tildan de señora Rotenmayer si es de un color político contrario). Mientras, las múltiples Heidis y Pedros campan libremente por la playa, el campo y la montaña, apuntándose todos los tantos agradables. En las desgracias y desastres, la culpa la tienen siempre las otras Administraciones. ¿Y qué hace el abuelo, teórico Rey de la casa, mientras tanto? Lo tienen de adorno, como es natural a su edad: esquía, felicita las pascuas, saca a pasear a los nietos...

Siempre he dicho que el poder (que es bastante cochambroso por naturaleza, aunque la menos mala sea la democrática) debe de estar lo más lejos posible. Yo -un descastado total- lo prefiero, pues tiene la cosa más pros que contras. Sin embargo, con este modelo multiporciones, lo tenemos metido en la mismísima cama. Nos tienen controlados hasta los tuétanos de los huesos. Te controla el gobierno central. En lo que no puede o alcanza, toma el relevo el gobierno autonómico. Y si aún queda alguna parte de tu cuerpo que dirigir, reglar, legislar, saquear..., no temas, las diputaciones provinciales y los ayuntamientos locales te meterán mano hasta no dejar libre de contagio gubernamental ni un sólo poro de tu piel. Eso sin contar con la porción de mangoneo que se traen desde Europa y el control y vasallaje que ejerce el tío Sam. Y todo esto, no lo hacen gratis, no. ¡A pagar, panolis!

Al final va a resultar que en este país el único que mantiene un espíritu de carácter nacional y coherente en todas partes es EL CORTE INGLÉS. Compre usted en Galicia unos calzoncillos en uno de sus centros comerciales. Vaya a Cataluña y se los descambiarán por otros, si es que se dio cuenta después que no le entraba bien el paquete. Pásese ahora por Extremadura y pídales que le envíen tres pares más a su dirección de veraneo en la Comunidad Valenciana, y con puntualidad y eficacia suiza, todos sus deseos se habrán cumplido. Ahora haga la prueba, pero con un asunto oficial o burocrático, en las dependencias oficiales de los Gobiernos Autonómicos. Lo volverán loco, aparte de desangrarle el bolsillo. Eso si le entienden, pues deberá rellenar papeles en gallego, catalán, castellano…. Es caricatura pero no fantasía. La ventaja es que, pese a estar muy controlados, con este guirigay chiripitiautonómico, no nos aburrimos. El que no se consuela es porque no quiere. Lo malo (y lo bueno, pese a todo) es que no hay marcha atrás.

martes, 10 de enero de 2006

FUMAR... ¡QUÉ ORDINARIEZ!



Tras unos días de cosa navideño-familiar por las Cataluñas del tío Maragall y sus sobrinillos el Saura, el Carod y el Mas (amén de la oveja negra de la familia, el Piqué), regresa el Puñetas al hogar, dulce hogar, o sea, a la rutina diaria que nos da para ganarnos las habichuelas y las lentejas más algún trozo de jamón que cae de vez en cuando en el puchero…


La verdad es que, visto como ha ido el patio en estas pasadas navidades y entrada de año, dan ganas de coger de nuevo otras suculentas vacaciones e irse de picos pardos pero al Caribe o Australia, bien lejos de este meneo en que andamos metidos con las cosas y chascarrillos de nuestra fauna y flora político-militar.


Pero de todo lo que ha ocurrido (desde los tradicionales varios centenares de muertos en las carreteras, pasando por la fragata militar española que hacía caridad por aguas iraquíes, siguiendo por la desvergonzada subida de precios de los productos más básicos y acabando por la asonada verbal del militar Mena) es el tema del tabaco y la nueva ley que lo regula de lo que más se ha hablado y hablará.


Que en la eterna España del fumeteo incombustible y pertinaz, a los amigos de la nicotina y los más de mil productos tóxicos que la acompañan les empiecen a tocar un poco los cataplines los poderes públicos, es algo digno de reseñarse en la próxima edición del Quijote. Por fin empiezan a encontrarse algunos lugares libres de humos. Los fumadores pasivos de oficina están que no caben en sí del gozo. Muchos comensales de restaurante andan como las cabrillas de contentos viendo que el solomillo de ternera que se van a meter entre pecho y espalda ya no va a saber más a Ducados, Fortuna o Winston por culpa del tipo humeante de la mesa de al lado. ¡Milagro, milagro!


Cierto que el gobierno zetaperino (con el aval de todos los partidos que se sientan en el Parlamento) ha hecho una ley cuernicorta que ya está creando numerosos problemas de interpretación y de control. Pero por algo había que empezar, digo yo….


Lo cierto es que muchos fumadores están que trinan porque su derecho de pernada está mermando. A ver, que levante la mano quien alguna vez en una reunión a puerta cerrada, en un bar o en cualquier lugarejo cubierto, se ha encontrado con un tipo o tipa que le ha preguntado si le molestaba el humo del cigarro que iba a encender. Nunca han destacado los fumadores (salvo una minoría escasamente representativa) por su actitud compasiva con el prójimo no fumador ni con la elegancia de la limpieza cigarreril (esos restos y colillas, tiradas a diestro y siniestro). No hablemos de los amantes de las pipas y los puros, que de esos nuestras narices están bien saciadas a costa de su placer ostentoso.


Ahora, angelicos míos, se rasgan las vestiduras porque en algunos lugares (menos de lo esperado) no pueden encender su cochambroso instrumento, en vez de admitir que por una vez se ha legislado para la mayoría (dos terceras partes no fuman). Algunos –como ese primer multado con 240 € euros, allá por Navarra- se empecinan en que nada debe cambiar pues el fumeteo está inscrito en nuestros genes celtibéricos, en vez de exigir al Gobierno que les ayude económicamente para dejar de fumar o que obligue a las tabaqueras a que fabriquen pitillos sin tantos productos químicos nocivos para la salud, al igual que se lo exige a los que embuten chorizos, enlatan atún o embolsan leche. Se ve que a algunos tanta porquería como llevan tragándose garganta y nariz arriba les está taponando también las neuronas responsables del sentido común.


Fumar…¡Qué ordinariez! ¿Es que no hay mejores placeres en la vida que estar chupando un palitroque de nicotina adulterada con mil diferentes tipos de excrementos? Sí, con esta ley del tabaco, muchos de los que se ganaban la vida vendiéndolo van a ver mermadas sus ganancias. Que se dediquen a vender cosas buenas y sanas, que todavía hay miles de trabajos productivos esperando que algunos los desempeñen. A lo peor se gana menos dinero con ellos, pero al menos la conciencia se quedará mucho más limpia y tranquila que traficando con el pestilente y cancerígeno pitillito de mierda. (Si es que las intocables tabaqueras le meten unas porquerías...)

sábado, 24 de diciembre de 2005

NOS ESCAQUEAMOS UNOS DÍAS

Llegó el sorteo de Navidá y cabreados porque no nos tocó un duro, decidimos gastarnos el poco dinero que nos queda en un viajecico hacia nuestra tierra de la infancia, cuando éramos más torpes e inocentes pero más felices. Reencuentros familiares y tiempo a disposición de uno mismo. Si es que las navidades eran –y deben ser- para eso y no, como ahora pretenden hacernos creer, para estar todo el día en el Corte Inglés o el Carrefour comprando un jamón, una tele de plasma, un gato, una bandeja de langostinos prefabricados, un perfume apestoso, un librejo que se lee con los ojos cerrados, un descodificador de porquerías teledigitales y no sé cuantas basurillas más.


Así que el menda lerenda agarra unos días de vacaciones, los estira como si fueran chicle y se despide del amable vecindario hasta el diez de enero, con permiso de las autoridades incompetentes correspondientes.


Intentaremos regresar un año más jóvenes, porque las fuerzas las vamos a necesitar frente a los que empiezan a tocar tambores de censura. A ver si se les indigesta el turrón en estos días festivos.

viernes, 23 de diciembre de 2005

CHAPUZAS A GOGÓ



Aunque algunos listillos piensen que estamos en pleno siglo XXI, a las puertas del año 2006, para muchas cosas no andamos más allá de chapuza medieval. Mucho ordenador, muchas encuestas, muchos expertos “enteraíllos” y mucha mandanga, pero no dejamos de ser tan paletos como nuestros antepasados. Peor, porque aquellos –con cuatro nabos y una faca- se apañaban tan ricamente en la miseria. Hoy, sin ni siquiera con cosas tan superfluas e inanes como la televisión, seríamos capaces de sobrevivir.


Cerremos el telón del año con algunas chapuzas típicas de nuestra era tecnológica.


CHAPUZA UNO. En el pueblecito malagueño de Valle del Abdalajís saben mucho de los tontos del haba de última generación. Por el bello pueblo del interior malagueño el agua siempre ha corrido por sus fuentes y manantiales como gloria bendita. Tenían agua para dar y regalar, aún en periodo de sequía en los alrededores, gracias a los veneros que abastecían al pueblo con un caudal superior a los 300 litros por segundo. Pero en mala hora llegaron los listos que construyen el AVE Córdoba-Málaga y la jodieron. El pueblo que antes se llamaba “villa de los manantiales” se ha quedado sin agua desde que le perforaron sus manantiales y acuíferos con las dichosas obras del AVE. Desde hace siete meses las gentes de Abdalajís tienen que abastecerse de cubas de agua transportadas desde otros pueblos vecinos. Más de siete meses desde el “aguacidio” provocado por los idiotas que construyen el AVE y que, a estas alturas, ni han solucionado ni –por lo que parece- quieren solucionar. Es más, según los vecinos, a causa de la perforación en sus manantiales, se están perdiendo 30 millones de litros cada 24 horas. Abueletes hay que en sus 74 años de vida nunca habían visto sin agua las fuentes del pueblo. Han tenido que llegar los inútiles chapuceros del AVE (ingenieros, constructores….) para convertir tan bello pueblo y sus alrededores en un auténtico patatal. Mucha tecnología, escasa formación técnica y muy poca vergüenza.


CHAPUZA DOS. El Puñetas, por esas cosas familiares que aprietan y a veces hasta casi ahogan, se ha visto obligado a cambiar de compañía suministradora de ADSL. Lo que desconocía (porque no lo cuentan los muy canallas en sus propagandas) es que el cambio de empresa puede llevar un tiempo sin conexión entre casi un mes y los dos meses. Si logras que el Altísimo interceda por ti y aceptan que lo que haces es un traspaso, te vas a un mes. Si cortas el grifo y quieres abrirlo en otra teleco, ármate de paciencia y dedícate a la lectura o al cine, que lo que es a la interné….Y en esas estamos. (Si no fuese por la bondad de algunos camaradas, no podría subir al espacio estas paridas). Tanta tecnología avanzadísima, tanta millonaria propaganda y tanta tontería para que luego, entre burocracias, incapacidades y absurdideces, se te vayan los dos meses sin servicio. Menos mal que es sólo la interné, de la que se puede prescindir. Si el engendro girase en torno al agua, la electricidad, el teléfono…. Así que cuando usted vea que le cuentan que los dos primeros meses los tiene casi de regalo si se apunta al ADSL de TAL, siéntase timado. Es el tiempo probable en que va a estar sin conexión internetera y por eso rebajan la minuta. Van de listos los querubines de las empresas de telecomunicaciones, pero en el fondo son más tontos, torpes e ineptos que Abundio y toda su familia.


CHAPUZAS INFINITAS. Y así, casi todo. Jueces que cuando emiten un veredicto, el acusado adolescente ya es un senil ancianito. Presidentes zapateriles de gobierno a los que les birlan la cartera y encima no sólo no se enteran si no que se creen que les han metido dinero dentro. Obras del metro en ciudades como Málaga que se quieren iniciar sin haber tomado las medidas apropiadas para paliar los colosales colapsos de tráfico que se avecinan con ellas. Fontaneros que en vez de arreglarte el calentador, se largan con cien euros y te dejan la espita del gas abierta de par en par. Muebles que llegan medio rotos a consecuencia del maltrato a que les someten los transportistas –se creen que son bolsas de patatas- y que encima quieren que te los quedes como si vinieran nuevos e inmaculados. Coches cronometrados con cinco años de garantía que al primer día de finalizar la misma, empiezan a salirle más goteras que a un tejado de paja. Funcionarios a los que tienes que explicar que su trabajo consiste en recogerte los impresos dentro del horario especificado y no comerse el bocata de chorizo. Deportistas que sabiendo que millones de ojos les escrutan todos los fines de semana, hasta en los más mínimos gestos, se dedican a patearse mutuamente, insultarse y hasta lesionarse dando bellos ejemplos de mala educación. Constructores de pisos que cuando los entregan, lo hacen con tan pésimas condiciones de calidad, que dan ganas de trincarlos y encerrarlos en ellos, sin pan, sin agua y sin secretaria. En fin, una enorme patulea de gente para la que la chapuza sigue siendo un deporte nacional, cobrado –eso sí- a precio de ese oro que cagó el moro.


ÚLTIMA HORA: EL CHAPUZÓN QUE SE AVECINA. El recorte de la libertad de expresión. Empezarán con la COPE, seguirán otros medios de comunicación un poco críticos y acabarán cerrando la boquita de piñón a todos aquellos que no tragamos con los carros ni carretas de los pájaros que nos la endiñan desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. No nos van a dejar ni el derecho al pataleo. Más ya tendremos todo el año que viene para hincarle el diente al asunto.

martes, 20 de diciembre de 2005

MACHOS Y MACHAS, HEMBRAS Y HEMBROS

Acaba de caer en mis manos el planfletillo que la Junta de Andalucía, sector educativo, acaba de sacar en el Boletín Oficial Autonómico con el pomposo nombre de "I Plan de igualdad entre Hombres y Mujeres en Educación". Aconsejo a todo aquel o aquella que desee pasar un chistoso rato, que lea la referida normativa, ejemplo de la meapilez pseudoprogresista que padecemos. Al principio fueron los curas, luego les sustituyeron los psicólogos y ahora son los polítiquillos y politiquillas de dos reales los que han tomado el relevo en el asunto de comernos el coco al personal de a pie para que no seamos tan malos y así podamos ir al cielo celestial.

Resulta curioso que los/las que son incapaces de lograr que las mujeres ganen el mismo sueldo a igual trabajo realizado; los que permiten que "sus" televisiones (las teleles públicas que mangonean a su antojo) traten a la mujer indecentemente con anuncios horteras, bodrios del cuore degradantes, series y pelis asquerosas y unos programas infantiles aptos sólo para discapacitados crónicos; los que en sí mismos cumplen a rajatabla el más deleznable de los sexismos (ellas posando en el Vogue, ellos en Zero o Play Boy), sean los que –tiene bemoles el asunto- quieran darnos lecciones a los demás sobre el rollete hombre-mujer, como si se acabase ahora de descubrir el invento. Si es que siguen pensando que los ciudadanos y ciudadanas somos imbéciles e imbécilas perdidos/as. ¡Pobres mastuercillos y martuecillas míos y mías!

Veo unas estadísticas del sistema educativo andaluz por las cuales resulta que las chicas, mozas, chavalas y mujeres les dan sopas con ondas a los chaveas, mozuelos y hombres en cuanto a más y mejor esfuerzo, rendimiento y resultados a lo largo de todo el sistema educativo. Sólo en las carreras universitarias técnicas hay una superioridad neta por parte del sexo tonto (el homo penis) y en los cursos esos de Formación Profesional que sirven para pasar el rato. En todo lo demás destaca el sexo listo (la homa vaginis). Incluso dentro del personal que trabaja para la educatio (vulgo profesores y profesoras apaleados/as), las mujeres destacan en todo (número, horas de trabajo, cursillos y otras gaitas) menos en una: hay más directores que directoras, pese a ser menor el número de hombres. Lo cual que cualquier persona inteligente (menos estos memos de la Junta de Andalucía) considera como un buen indicador de la inteligencia práctica de la mujer docente andaluza, dado el perpetuo cachondeo y puteo que la Administración educativa se trae con los cargos directivos de los colegios que tan pésimamente administra.

En fin, que algunos y algunas de los que sientan sus culitos regorditos en las poltronas politiqueras, deberían pensar si lo suyo no es frustración sacerdotal, en versión laica. Para el Puñetas la cosa está clara: incapaces de resolver los graves problemas que tiene la población (a los que deben sumarse los que originan gratuitamente por su escasas entendederas y luces), distraen al personal sacándoles planecillos propagandísticos como este de la igualdad entre el "Hombre y la Mujer" (¡toma, con mayúscula!), ese del bilingüismo (sin profesores bilingües, que ahí está la gracia) o aquel de la Segunda Modernización Andaluza (sin ni siquiera una puta desaladora que nos saque del apuro cuando no haya agua, o sea, cada dos por tres). Tendremos que volver a la cultura del botijo.

"Dar existencia a las mujeres debe comenzar por no negarlas en el lenguaje". Eso dicen estos y estas lumbreras y lumbreros. Y es que estos y estas analfabetos y analfabetas (todo poder en sus manos, es poco) pretenden cambiar el diccionario de la lengua sin entrar en la Real Academia. Son como don Quijote, pero en más torpe: ven "molinos y molinas" donde sólo hay "molinos". Es lo que Vaz de Soto llama caritativamente "feminismo gramatical" y que yo -más caústicamente- califico de "meapilez progre/político/gramatical". Confundir el culo con las témporas es grave, pero no saber distinguir entre el sexo de las personas y animales y el género gramatical, roza la idiocia. Política, claro, que en su casa (alejados del Boletín Oficial y el despacho) muchos/as resultan la mar de inteligentes e inteligentas, de simpáticos/as, a la mayor gloria del Altísimo/a.

¿Habrá que llamar de ahora en adelante a las panteras, "panteros" si nos referimos a los machos? ¿Y jirafos a las jirafas? ¿Y qué hacemos con el caracol, hermafrodita el pobre? ¿Lo llamamos "caracol" cuando actúe de macho y "caracola" cuando vaya de hembra? El género gramatical varía según los idiomas, de modo que lo que en unos va con género masculino en otros lo hace con el femenino. ¿Tiene sexo la palabra "coche"? No, tiene género gramatical, que en español es masculino y en francés o italiano es femenino. Pues lo mismo pasa con el resto de las palabras del diccionario, que no es sino un libro de historia en el que se recogen las biografías de las palabras, y no un derecho de pernada de los políticos torpones que nos ha tocado sufrir.

Estos hombres y hombras, mujeres y mujeros de la Junta andaluza y andaluzo mejor harían en preocuparse en que los andalucitos y las andalucitas aprendan más lenguaje, gramática, vocabulario, semántica y etimología en vez de estar dando lecciones de analfabetismo lingüístico. Aunque estos mendas lerendas lo tienen claro, pues se mueven siempre en la dogmática cuadratura del círculo: "Las reticencias a utilizar un lenguaje sexuado constituyen una muestra de que no se ha asumido la necesidad de utilizarlo porque la realidad continúa analizándose desde una pretendida neutralidad que no hace sino buscar la inclusión de las mujeres en el referente masculino ya existente". Si es que estos tíos y tías junteros y junteras son más listos y listas que el hambre canina y canino. ¡La madre y el padre que los/las parió!

PD: Por cierto, dado que hay que utilizar el doble género gramatical por motivos sexuales, ¿a cual ponemos primero, eh listezas? ¿Decimos "todos y todas" o "todas y todos"? Porque, digo yo, que la auténtica igualdad gramático-sexual no debería incluir tampoco preferencias de orden. Así que lo mejor será que, cuando nos dirijamos a un grupo, digamos: "hola, todos y todas, todas y todos". Así ni ellos ni ellas, ni ellas ni ellos se sentirán discriminados ni discriminadas, ni discriminadas ni discriminados. Encima estos tiparracos y tiparracas cobran a fin de mes con la pasta gansa y ganso que nos sacan vía impuestos. ¡Qué bien tienen montada su cuadratura circular, los muy mamoncillos y mamoncillas!

viernes, 16 de diciembre de 2005

COSAS MÍAS

*** Hay un anuncio del Banco BBVA que ya me resulta el colmo del cinismo y el cachondeo. Maneja el siguiente eslogan o reclamo, dirigiéndose a sus clientes o futuros clientes: "Tráenos tu pasión". Lindo eufemismo. "Tráenos tu dinero" quieren decir en realidad, pero los filibusteros del asunto nos toman por imbéciles. "Pásese por caja e ingrese 600 euros de pasión, majadero."

*** Es que llamas a una empresa de telefonía de esas y se te sube la ira a los sesos. "Bienvenido, inútil. Si desea insultarnos, pulse 1. Si desea ponernos una denuncia ante el juzgado, pulse 2. Si desea que le sigamos robando, cuelgue y pasepalabra".

*** Ayer murió Julián Marías, filósofo, hombre culto y de amplio registro, autor de más de 50 libros, etc. En el telediario de Antena 3 le dedicaron 15 segundos de gloria. Después se dedicaron a hablar durante 10 minutos sobre las bondades del fútbol y sus gladiadores. No se les cae la cara de vergüenza a los sacamantecas de las televisiones porque no tienen.

*** Aprobada la sexta Ley de educación en lo que llevamos de magia potagia democrática. Va a durar menos que un caramelo a las puertas de un colegio. ¡A por la séptima, camaradas!

*** También acaba de aprobarse por el Parlamento una ley sobre el tabaco, que garantizará un país sin humos. Esto no se lo cree ni quien asó la manteca y provocó una zorrera que no veas….

*** Habíamos pocos cerditos en España, cuando ayer nos traen de la France al mayor cerdo que parió cerda alguna: Txapote. Asesino de la famosa ganadería de ETA, pesó 80 kilos en bruto y en bestia. Autor de la muerte de Miguel Angel Blanco y de otras importantes individualidades, a este cerdo no habría que regalarle ni la comida de la cárcel. Que se la trabaje a golpes de pico y pala.

*** Sorteo de Champion Li. Al Barcelona le ha tocado el Chelsea, al Real Madrid el Arsenal y al Villarreal el Rangers. Ahora es cuando toca demostrar que –como dicen los cantamañanas de turno- "tenemos la mejor liga del mundo".

*** Dictado del profesor de mi hijo utilizando la nomenclatura de lo "políticamente subnormal": "El/la niño/a invita a su amigo/a más próximo/a y a sus padres/madres a su cumpleaños". Mi hijo cada está más discapacitado. ¿Por qué será?

*** Ya tenemos las calles adornadas para la cosa navideña. Me encanta la Navidad. Es el único momento en que en mi calle se ve alguna luz encendida.

*** El día que los burros vuelen, nuestros principales políticos tendrán que celebrar sus reuniones entre las nubes.

martes, 13 de diciembre de 2005

DE JUAN LENNON A CARLOS CANO

Llevamos ya unas semanitas en que por tierra, mar y aire nos están bombardeando con Juanito Lennon, aquel Beatle que tras su caída del caballo camino de Damasco abrazó la fe pacifista y tal, hasta que un mal día un descerebrado de esos que tan a menudo fabrica Norteamérica, le arreó varios balazos por la espalda y lo mandó al otro barrio, a disfrutar esta vez de la paz eterna.

Mientras que formó parte de los Beatles, el amigo Lennon apenas destacó en nada que no fuese componer muy bellas melodías, cepillarse a muy histéricas admiradoras, lucir una cabellera que ponía los pelos de punta a los cavernícolas y vivir de gran hotel en gran hotel dándose la gran vida. Cuando el tinglado se vino abajo (que es cuando los miembros de un grupo se creen que por sí solos van a seguir funcionando igual de bien que juntitos y amarraditos), también se fue al garete la vida musical y lujosa de cada uno de los componentes de los Beatles. Estuvieron viviendo de las rentas una temporadita y no levantaron cabeza. Encima se dedicaron a darse puñaladas traperas los unos a los otros, incluido el Lennon, que no iba de mosquita muerta precisamente. Mucho alcohol y mucha droga se metió en el cuerpo hasta que –el chico era inteligente- decidió cambiar de registro tras separarse de su primera esposa y arrimar el pene y su cuerpo serrano a una japonesa llamada Yoko, quien a partir de entonces hizo con él lo que quiso.

A partir de entonces, a Lennon le entraron unas prisas locas por manifestarse pacifista. Una cosa, por lo visto, la mar de rara en el género humano. Y oyes, el chaval empezó a salir de nuevo en los telediarios con la misma facilidad con que antes lo hacía tocando la guitarra en los Beatles. Por aquellas fechas había miles y miles (qué digo, miles de millones) de pacifistas por el ancho mundo, entre otras cosas porque la guerra de Vietnam y la guerra fría los fabricaban como rosquillas, pero mira por donde el más famoso de todos ellos fue Juanito, gracias a unas cuantas canciones (algunas bellísimas, por cierto) y muchas manifestaciones sobre la paz, el amor fraternal y esas cosas tan dulces que se nos ocurren cuando tenemos el bolsillo bien repleto, follamos cantidubi y encima vienen los periodistas detrás nuestro a ver qué nueva portada almibarada les damos. Y Lennon dio muchas, algunas mil veces repetidas estas últimas semanas, con motivo del 25 aniversario de su asesinato. La más bonita de todas es esa en que se le ve junto a su pareja metidos en una cama de un hotel de cinco estrellas, con varias pancartas alrededor citando la palabra paz: una proeza digna de perdurar toda la eternidad.

Para mí que Lennon es el precursor de esa figura tan actual y enternecedora que representan los chicos y chicas de la farándula (cine, música, teatro y medios de masas), todos ellos más progresistas que nadie y todos dotados de buenas carteras, buenos cuerpos, buenos antagonistas sexuales y buena gastronomía. Como dice mi vecino (un facha de tomo y lomo), él también sería el más progre del mundo si en vez de ganar mil doscientos euros al mes picando piedras en una cantera, estuviera de parranda todo el año por el mundo mundial grabando cedés, haciendo películas y embolsándose los euros a "puñaos". Yo no tengo tan mala leche como mi vecino, pero sí creo que Lennon supo componer la canción más oportuna en el momento más adecuado. Y asumir su papel de pacifista radical con todas las consecuencias mediáticas. Encima lo mataron en pleno éxtasis (no por ser pacifista, ojo), así que comprendo que a estas alturas de la película nos lo pongan en la sopa a todas horas, mañana, tarde y noche.

En cambio, hace unos cinco años moría otro cantante, pero en la cama de un hospital. Lo hacía en Andalucía, en España, o sea, que casi nadie del mundo mundial se enteró. Era más pacifista que el Lennon y desde sus años mozos. Se había enfrentado al estertor del franquismo, lo que le costó sus buenos disgustos. Ya en la democracia, en vez de subirse al carro de los vencedores y aparecer como el más progre de los progres y amarrarse a alguna poltrona del poder, decidió seguir siendo un fulano,mantener su independiencia, profundizar en sus raíces culturales y en la defensa de los más necesitados, nombrándolos con nombres y apellidos, que es como se debe hacer en el auténtico compromiso social. Así, cantó contra la OTAN o la Rota yanqui, defendió a los pobres desgraciaos de medio mundo, siguió viajando en coche y pernoctando en hoteles del montón, dignificó la denostada copla popular y se mojó en todo lo que pudo (incluso contra los gobernantes de su tierra), de manera que murió siendo censurado por aquella progresía a la que inicialmente tanto había ayudado con su postura personal, sus versos y sus canciones. Ningún descerebrado se lo cargó a tiros, porque nunca causó la envidia de nadie. Sólo la maldita genética ubicada en su corazón por vía materna, se lo llevó en un segundo intento, tras haber renacido del primero hacía cinco años, allá en las tierras norteamericanas, a manos de un cardiólogo español.

Carlos Cano se llamaba este dignísimo y auténtico hombre, autor de algunas de las más melancólicas canciones que uno recuerda. Y también de algunas de las más irónicas y críticas. Pero por estas mismas fechas en que se conmemora hasta el hartazo al camarada Juan Lennon, de Carlos Cano casi nadie se acuerda. Hay que joderse.

viernes, 9 de diciembre de 2005

LA POBREZA IMPARABLE

Si en el anterior comentario ponía a caer de un burro a los que mangonean y caspean en Cataluña, ¿qué no voy a decir de los que practican la misma partitura por las tierras andaluzas donde procuro vivir en paz consigo mismo y con los demás? Iba a teclear otra filípica cuando veo que en la edición andaluza del diario El Mundo, el periodista Francisco Robles lo borda, o sea, que escribe lo que yo quería decir pero con más literatura y hasta más mala leche. Tomo prestado parte de su artículo con la razonable sensación de que lo que diferencia en estos momentos a la sociedad civil catalana de la andaluza es que en la primera la prensa jamás publicaría un artículo como el de Robles (tan crítico con los mandarines del Gobierno), mientras que por Andalucía todavía algunos pueden permitirse ese lujo. No sé cuánto tiempo durará.

"En la Unión Europea nos jugamos la pasta que servirá para tapar los agujeros y las bocas de muchos andaluces durante los próximos años. Y Moratinos (ministro de Exteriores), a todo esto, haciendo unos mandados en África. Un tercio mal contado de andaluces vive por debajo del umbral de la pobreza. ¿Y qué? ¿Se ha movido alguien después del último informe del Instituto Nacional de Estadística?

Desde la Junta de Andalucía se ha emitido, valga la paradoja, un profundo silencio. Ese silencio juntero es la mayor exclamación de pasotismo que uno ha escuchado recientemente. Ante la afrenta de las cifras, el elocuente silencio de los que no tienen nada que decir. Habrá consejeros de puente, o escondidos en sus despachos para no dar la cara. Nadie explica los datos, nadie afronta la realidad. La memoria se levanta de vez en cuando y nos trae al señor Zarrías cuando hace unos años hablaba de que pronto Andalucía estaría dentro del paquete de las regiones europeas más desarrolladas. O sea, entre las veinte primeras. De momento tenemos quince regiones por delante de nosotros sin salir de España. Demoledor.

La Andalucía imparable de la Segunda Modernización es el ectoplasma que ha ido creando la ingente y engrasada maquinaria de la propaganda oficial. La Junta es un emporio publicitario, un gigante con los pies de humo. Chaves ha construido un pequeño imperio a su medida, una región mediocre, falta de músculo emprendedor, adicta a la subvención y al pelotazo, deudora del ladrillo y de la especulación. Por eso quiere controlar lo único que nos queda: la construcción, el urbanismo, los planes generales de ordenación urbana donde se cuecen las habas tiernas del poder.

Lo único que nos salva es la estadística. Nos seguiremos comiendo el medio pollo aunque sólo veamos las alitas en el plato. Otros vendrán que menos pobres nos harán. (…) Nuestros barandas parecen alemanes con tanto Audi oficial, pero el resto del personal está ahí, aguantando el chaparrón, viviendo con algo más de diez duros al mes, si eso es vivir y no sobrevivir.

¿Reacciones? Ninguna. Ni de la sociedad civil ni del desmesurado aparato del poder andaluz. Silencio, pueblo chavesiano. Mucho silencio. Que nadie se señale, no vaya a ser que pierda la subvención, el dinero para montar un cursillo que sólo sirve para llenar los bolsillos de los cursillistas, la pastora que apacienta las ovejas que no se salen del redil. Que nadie alce la voz para no enturbiar la pax chavesiana, la balsa de aceite que engrasa las máquinas para que no hagan ruido.

¿Imaginan qué habría sucedido si un ministro del Partido Popular se hubiera ido a África mientras Andalucía se jugaba su futuro en Bruselas? Sería, de momento, el responsable de la pobreza andaluza. Pero ese Moratinos que pidió un libro de chistes de leperos para entretenerse en los viajes, tiene bula. La sana bula de esta laica progresía de diseño. Se conoce que los progres gobernantes y sus amigos opinantes están muy a gustito con esta situación. Y es cierto. Una región donde el personal fuera autónomo y emprendedor no soportaría que el dinero de sus impuestos se derrochara con el único fin del mantenimiento en el poder de la clase dirigente. Y hasta ahí podíamos llegar. Pobres y felices. Como en los villancicos de la inevitable Navidad".

Cierra el Puñetas con esta breve reflexión. El amiguito Chaves sacará su careto reluciente y abultado la noche de fin de año (como hacía aquel dictador de voz aflautada y ahora han copiado todos estos gañupines autonómicos de medio pelo, aunque demócratas de toda la vida, faltaría más) para desear a los andaluces (a mí que me borre) que sigan siendo tan felices y divertidos como siempre, que él seguirá velando y luchando por nuestra prosperidad y que dentro de unos años seremos la envidia de media Europa. Efectivamente, tendrá razón. Seremos la envidia de esos países del ex telón de acero que a estas alturas de la película, sin un Chaves salvador o un Maragall mesiánico, están comiéndose los mocos en el bocadillo. Veremos a ver si un día (cuando vengan peor dadas) no pasamos a engrosar también las filas de esta famélica Europa.

viernes, 2 de diciembre de 2005

POBRE CATALUÑA, EN QUÉ MANOS ESTÁ

Mi segunda casa, tras Andalucía, es Cataluña. Lo digo por el tiempo que vivo al año en una y en otra, aunque el Puñetas en realidad es de todas partes y de ninguna. Quiero decir que a mí los terruños, el cortijo, el pueblo, la ciudad, región y nación me la traen al pairo. Otro cuento chino más que nos meten desde niños, al igual que la religión, la política y otros grandes embustes superlativos.

Pero, bueno, uno le toma cierto cariño a quienes trata, aunque sean meros entes geográficos rellenados de personas, cada una de su padre y su madre, aunque algunos quieran hacernos creer que juntitas pero no revueltas, constituyen una nación, una comunidad o un bloque de pisos. Tururú, paletos. Así que, desde el cariño por el roce, siento tener que decir la pena, penita, pena que me da Cataluña (tanta como Andalucía, si no más). La culpita la tienen esos tiparracos que vienen gobernándola desde hace ya la tira de años y que arropándose en el amor patrio y la bandera (mamá y papá: no me queráis tanto….) están dejándola como un solar. La que fuera la región (o lo que sea) más próspera de España (o del Estado español, que me da lo mismo) vegeta desde hace unos años en la más absoluta de las mediocridades. Desde que pasaron los juegos olímpicos para mí que no levanta cabeza.

Leo que en todos los rankings económicos de las comunidades autónomas, Cataluña está cediendo puestos a pasos agigantados; que no sólo no se encuentra entre las que lideran el crecimiento, como ha sido siempre, sino que sus porcentajes se quedan por debajo de la media nacional. Hace años que Cataluña no mejora ni se enriquece. Ya no genera la riqueza de antaño. Su industria está perdiendo dinamismo y se están yendo importantes empresas. Ahora están en líos con la SEAT. Mientras tanto, tiene la inflación más alta de toda España y empieza a ocurrir lo mismo en el desempleo pues Cataluña es la única comunidad en la que ha subido el número total de desempleados en los últimos años. Encima la inmigración no para (ya representa el 11 % de la población catalana) y no precisamente de países culturalmente cercanos. A cambio, muchos de los emigrantes de antes, esos que llevan viviendo allí la tira de años, han regresado y están regresando a sus terruños de origen, donde la tranquilidad y el verdadero seny les está esperando. El número de empleos creados en proporción a la población activa se encuentra dos puntos y medio por debajo de la media nacional.

Los mayores culpables de este desaguisado son los políticos que la están hundiendo miserablemente con un endeudamiento enfermizo porque los tíos son unos manirrotos, aunque el bolsillo se lo suelen llenar a escondidas. Los dirigentes de la Generalitat parece que saben poco de economía a tenor de cómo está el patio (y lo que te rondaré…) y algo tendrá de culpa su política excesivamente intervencionista, las barreras al comercio, la creación de nuevos impuestos autonómicos, el cobrar los servicios públicos más caros que en ninguna parte, el poner restricciones a todo lo que se les antoja. Así que tienen a mi querida Cataluña echa unos zorros. Pero la culpa, naturalmente, no es de ellos. La culpa es de Madrid o las Chimbambas. Si es que son como los niños, que no se hacen responsables de nada ni aunque los pilles con las manos en la masa (o sea, en el crédito perdonado de la Caixa). Y eso que durante muchos años han apoyado a los gobiernos centrales a cambio de las correspondientes contraprestaciones típicas de estos casos. Sino llega a ocurrir esto, a estas alturas de Cataluña sólo quedaría el Cata.

Más, no problem. Como siempre ocurre, los pelanas políticos, económicos y las clases dirigentes (incluidas las mediáticas) no tienen culpa de ná. Los responsables son los de fuera y si no los hubiera, la pobre gente de dentro (la morrallita, señor) que es muy mala e ignorante. Más como estos tíos siempre están envueltos en la bandera, que no se la quitan ni cuando van al retrete, pues eso, que toda crítica a su gestión siempre será un ataque frontal a Cataluña. El abuelo Pujol se tenía la lección bien aprendida y sus herederos (algo más progres de boquilla, pero también más torpes e ignorantes) siguen con la misma cantinela. Machos, ¿cuándo váis a ser un poco más originales? Así que ahora la culpa la tienen unos cuantos tocapelotas marisabidillos que trabajan en la COPE, allá en los madriles.

En fin, que con estas letrajas corro el riesgo de ser declarado también persona non grata por el otrora buen alcalde y hoy pésimo honorable, el señorito Maragall y no digamos por sus intrépidos camaradas de gestión, los chicarrones de ERC, expertos en payasadas y numeritos guerracivilistas. Los pobres es que no se han leído la historia de su propio partido y por eso están repitiendo al pie de la letra sus mismos errores de antaño. Allá ellos, aunque les disculpa que con cuatro votos y la suerte de los infelices, les haya tocado el gordo y les dejen mangonear en la Generalitat y en la casa de Zapatero. Ojalá que no acaben siendo la Batasuna de Terra Lliure. Y yo que creía que –con lo jóvenes que son- no tendrían el pelo de la dehesa. Quiá. La historia es una ramera que siempre vuelve a echar los mismos polvos y los mismos lodos. Ya te digo…